Alquilar con niños o una mascota es un problema
Ana Laura Calducci
Neuquén.- Alquilar en familia en Neuquén es una odisea, no sólo por el alto precio de los inmuebles, sino porque cada vez son más frecuentes los casos en los que no aceptan niños ni mascotas. Los dueños se ponen estrictos para protegerse de daños y problemas ante un eventual desalojo, pero el temor es infundado. Se basa más en un mito urbano que en lo que demuestra la realidad.
En 2015, una joven mamá neuquina, Anahí Rodríguez, se quejó en Facebook porque no encontraba alquiler para ella y su pequeño. Su mensaje se volvió viral y derivó en una marcha contra las restricciones a quienes tienen chicos o mascotas. Incluso, la sede local del Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi) emitió una resolución en la que advertía que ese tipo de exigencias eran ilegales. Pero, dos años después, poco ha cambiado.
En la Unión de Inquilinos de Neuquén (UIN) llevan registrados más de mil casos de vecinos que no pudieron alquilar por tener hijos o animales domésticos. Esas familias suelen peregrinar de un lugar a otro antes de encontrar un propietario dispuesto a aceptarlos.
“Los dueños buscan cada vez más mecanismos de protección y aparecen estos requisitos rigurosos que tienen que ver con miedos, inseguridades y vacíos legales; o sea, por desconocimiento se inventan cosas y se avanza con una práctica que discrimina”, advirtió Pamela Gaita, titular de la UIN.
Explicó que el Código Civil “prohíbe cualquier tipo de discriminación en los contratos a niños o personas con discapacidad, de modo que no deberían existir estas cláusulas, pero lamentablemente la gente no denuncia, sino que se descarga en las redes sociales y sigue buscando alquiler”.
Contó que “con las mascotas es distinto, ahí se puede poner en el contrato que no se aceptan; aunque, si no hay nada escrito, no pueden decirle nada al inquilino”.
La práctica frecuente es que el dueño, asesorado por una inmobiliaria, no incluye en el contrato la restricción, pero sí hace muchas preguntas a los interesados antes de firmar. Les consultan sobre su grupo familiar e incluso piden saber sobre el estilo de vida y las visitas que tienen, cuando legalmente sólo deberían indagar sobre la capacidad de pago. Los inquilinos no están obligados a dar detalles personales, aunque pocos lo saben.
Gaita señaló que, entre los propietarios, “hay una falsa concepción de que con niños no se puede desalojar, cuando no es así porque, aun con una persona con discapacidad a cargo, el desalojo procede igual con los mismos plazos”. Agregó que “la segunda excusa frecuente es que los chicos rayan las paredes o las mascotas rompen todo, lo que tampoco es real, porque el inquilino debe restituir el inmueble en las mismas condiciones”.
Remarcó que “para arreglar lo que se rompe o para que devuelvan el departamento, alcanza con el contrato”.
Aviso: Aconsejan denunciar a los propietarios que pongan cláusulas discriminatorias.
1000 casos relevó la Unión de Inquilinos de Neuquén por cláusulas abusivas.
La creencia de los propietarios es que las mascotas y los niños pequeños ocasionan destrozos en los inmuebles, cuando se comprobó que no es así.
Se enojó porque eran muchos y les retuvo la cucheta
Romina Tralamil es una joven madre de la ciudad que padeció muchas veces la discriminación al buscar alquiler por tener una familia con tres niños. En la última casa en la que estuvo, el dueño los corrió y les retuvo la cucheta de las nenas, alegando que le hicieron perder plata.
“Muchas situaciones he tenido en las que no me quisieron alquilar por ser muchos. Me han dicho que me busque una casa porque somos muchos o que con niños no porque hay escaleras o no hay patio; siempre me ponen una excusa”, relató.
“Me apuraba”
“En la última casa que alquilé, el propietario se rayó y, de un día para otro, se le ocurrió echarme; nos peleaba o apuraba, y ahora no quiere devolverme la cucheta de mis hijas hasta que no le pague 2 mil pesos, porque según él lo hice perder dinero”, comentó.
El caso de Romina se repite todos los días en distintos puntos de la ciudad.
Como la costumbre de negarles alquiler a los que tienen chicos y animales es frecuente en Neuquén, los inquilinos formaron un grupo de Facebook para compartir datos de los propietarios amigables.
El sitio se llama “Alquiler con hijos, mascotas y sin inmobiliarias” y tiene 1800 adherentes.
Sin embargo, paradójicamente, aun con ese título literal, en el grupo de Facebook no logran escapar de la discriminación.
Hay dueños que publican allí poniendo como condición que aceptan animales pero no niños o viceversa. Como sea, se trata de un problema que se podría evitar si Neuquén no tuviera el déficit habitacional que se acentúa con el tiempo en la medida que aumenta la población.
Marcelo Viñas
Cámara Inmobiliaria Neuquén
1. ¿Qué tan frecuente es alquilar sin niños ni mascotas?
Las condiciones las pone el propietario que alquila. Está en el inquilino aceptarlas o buscar otra cosa.
2. ¿Es común incluir estos requisitos?
Es variable. Hay gente que lo permite y otros que no. Tendrán sus razones para pedir esa protección.
3. ¿Hay un fundamento legal?
Si un inquilino no paga en tiempo y forma, y fue aceptada esa forma, rige el contrato.
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