Alto riesgo: suena una alarma en Vaca Muerta

Las ocho muertes que se registraron en los últimos 20 meses fueron en la cuenca neuquina. Académicos insisten en que los nuevos operarios no están preparados para esta etapa. Según el IAPG, en 20 años ya hay una centena de víctimas en el sector.

POR ADRIANO CALALESINA - adrianoc@lmneuquen.com.ar

Vaca Muerta asoma como una bisagra en las estadísticas de muertes en la industria petrolera. Se sabe que trabajar en las torres, con un diagrama de 12 horas, a la noche y con poco tiempo de descanso, es riesgoso. No solo en Argentina, sino en el mundo entero.

De acuerdo a las cifras que maneja el Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG), en los últimos 20 años han fallecido 100 personas por accidentes. En el dato no están incluidas las personas que ya no podrán trabajar producto de mutilaciones o quienes quedan con alguna discapacidad por accidentes.

El pico fue en 2006 con 13 muertes en todo el país, coincidente con una crecida en la producción petrolera en el país. El año pasado fallecieron seis operarios, pero solo en la cuenca neuquina. También con una producción más que importante en la provincia, en un año que marcó una etapa de llegada constante de inversiones.

Pero la “aceleración” de la actividad aún no alcanza a explicar la profundidad de por qué se producen las víctimas fatales. Los especialistas y académicos coinciden en que no es suficiente establecer una relación directa entre la cantidad de operarios que trabajan en la industria, el nivel de producción, el precio del crudo y el gas o la flexibilización de tareas por el nuevo convenio laboral de Vaca Muerta. Por dar un ejemplo, en casi 20 años se duplicó la cantidad de trabajadores petroleros en los yacimientos, con altas y bajas en todo el período. En 1999 había 52.319 personas registradas en la actividad, mientras que en 2017 hubo 90.077 operarios. El pico se registró en 2016, con 103.547 trabajadores.

p08 MAS E alto riesgo muertes petroleo.jpg

Hay otro debate en curso: la falta de conocimiento sobre las nuevas tareas que hacen los petroleros, en función de los diagramas y la capacitación que reciben de las empresas operadoras. Es lo que llaman el know-how para el no convencional, la actividad hidrocarburífera que comenzó en 2013 a todo vapor en la cuenca neuquina, con el auge del fracking, una técnica que requirió capacitaciones por parte de las operadoras y empresas de servicios especiales en boca de pozo. El debate, que siempre estuvo puertas adentro, volvió sobre la mesa con el trágico deceso de Cristian Baeza, de 34 años, y Maximiliano Zappia, de 23, en Fortín de Piedra, que trabajaban para Pecom en el yacimiento de más producción de gas, que generó otro sacudón en la industria y la sociedad.

Incluso, el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, que conduce Guillermo Pereyra, pasó de haber deslizado una hipótesis sobre el accidente a hacer una autocrítica (ver recuadro).

p09 MAS E alto riesgo muertes petroleo.jpg

“Sin dudas la renovación generacional implica que los nuevos empleados conozcan menos y el tiempo para capacitarlos y entrenarlos es aplastado muchas veces por la necesidad en la producción”, explicó a +e Pablo Mortada, licenciado en Seguridad e Higiene en el Trabajo y profesor de la Facultad de Ciencias del Ambiente y la Salud de la Universidad Nacional del Comahue.

“Cuando uno investiga accidentes se analiza que la causa raíz y la mayoría están relacionados con la falta de capacitaciones técnicas y de seguridad. Es decir, se dan pero no son suficientes”, indicó el profesional.

Las estadísticas sobre las víctimas fatales que registra el IAPG solo abarcan un período de 20 años. Por alguna razón, no hay un sitio que aglutine datos sobre accidentes en las décadas anteriores, como la del 70 y 80 cuando, de acuerdo a personas que trabajaban en esa época, “llegaron a registrarse 15 muertes en una sola empresa en un año”.

p08a MAS E alto riesgo muertes petroleo.jpg

También señalan que la atracción de la zona después de Vaca Muerta generó un fenómeno migratorio inédito en el país que incluyó personas con poco entrenamiento en la actividad no convencional.

“Hay un aumento de la multiplicidad de tareas en los yacimientos. Sumado a que el crecimiento de la actividad demanda personal, no se asume que no se conoce mucho del asunto y no se toman el tiempo para entrenar a los empleados de manera óptima”, añadió Mortada.

p08b MAS E alto riesgo muertes petroleo.jpg

La actividad del shale no tiene un techo visible. A esta altura del año ya hubo tres muertes en le cuenca neuquina de las cuatro del país. Las empresas, el Gobierno y el sindicato quieren sentarse a la mesa a poner otras reglas de juego.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario