Aluminé: el visón pone en jaque a la pesca y al turismo

Es una plaga que afecta también al avistaje de aves. Se expande sin control.

Solían detectar su presencia en forma esporádica hasta hace dos años, pero desde este verano se multiplicaron en los alrededores de Aluminé. El visón americano, que en otras épocas era muy apreciado por su costosa piel, ahora se transformó en un verdadero problema en Neuquén por los graves perjuicios a las especies autóctonas, a la pesca, y al turismo que sustentan buena parte de la economía de la cordillera.

El visón americano es una especie exótica que fue introducida al país en los años 30. Ya en los 70, en el sur de Neuquén había pequeños criaderos que empezaron a darle forma al problema cuando algunos ejemplares se escaparon o fueron liberados. Nunca se imaginó el desastre que se venía.

Te puede interesar...

Parques Nacionales, la dirección de Faunas y el municipio de Aluminé, entre otras instituciones, tomaron cartas en el asunto al comprobar cómo los visones empezaron a devorarse aves y peces en los alrededores de los cursos de agua como ríos y lagos y ahora incluso comiéndose gallinas y patos de los vecinos de la localidad.

Juan Manuel Girini es zoólogo y aportó los primeros estudios relacionados con el comportamiento, distribución e impacto de la presencia del animal. Sus aportes fueron recogidos por el Parque Nacional Lanín, puesto que la totalidad de su geografía se encuentra invadida por esta especie.

En la Municipalidad de Aluminé se realizan actividades informativas y se lanzará una campaña de folletería para que los vecinos puedan reconocer al visón y cómo manejarse, puesto que se trata de un animal confianzudo y curioso que puede transformarse en un problema mayor si alguien se le ocurre darle de comer, sostiene el científico.

Girini explicó a este diario que había registros de la presencia de visones en la zona de El Malleo y Pilo Lil hace un año atrás, pero desde este verano se instaló en la costa del río Aluminé en su pasaje por la localidad.

Todos los que tienen actividades vinculadas al sector turístico ya están sufriendo las consecuencias. Quienes se dedican a los avistajes de aves aseguran que encuentran cada vez menos patos del Torrente, una especie de singular valor para quienes se dedican a esta actividad.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído