Alumnos de 7° grado de la Escuela Cristiana Evangélica de Neuquén con sede en Senillosa recaudaron juguetes y alimentos para donar tanto a un merendero local como a la Fundación Sendero de Esperanza para el Niño Oncológico (SENO). Las actividades solidarias formaron parte de un proyecto áulico que llevan adelante en el colegio para brindar su aporte a la comunidad.
La semana pasada, se realizó una colecta para el merendero y ropero comunitario del asentamiento vecino a la escuela. Según informaron, el merendero recibe a 20 chicos de todos los barrios, y además del refrigerio ofrece ropa para ayudar a la gente en situación de calle. Funciona solo los lunes y jueves dado que aún no cuenta con un lugar propio.
“Siempre estamos trabajando la solidaridad y el amor al prójimo, por eso nos pareció muy importante poder concretarlo y que no quede solo en palabras o en escritos de sus carpetas, sino que puedan vivenciarlos”, dijo la directora de ECEN Sede Senillosa.
La semana anterior, los chicos de secundario de la Sede Neuquén también llevaron adelante la entrega de elementos de limpieza y alimentos no perecederos a la Fundación SENO.
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