Asesinaron a balazos a una pareja
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Neuquén > Un matrimonio fue acribillado a balazos en el patio de su propia casa del barrio Melipal, ayer por la mañana. La Policía buscaba anoche al homicida pero al cierre de esta edición no había detenidos por el doble crimen.
La muerte de la pareja, que vivía en concubinato desde hace varios años, se produjo inmediatamente por las gravísimas heridas sufridas al ser acribillados a balazos. Las víctimas fueron reconocidas por la Policía como Miguel Angel Ríos y Esther del Carmen Sepúlveda Ramos.
Según fuentes policiales, la pareja se encontraba en su vivienda del barrio Melipal cuando llegó el agresor. Luego de una corta conversación, el hombre sacó un arma de fuego y le efectuó varios disparos a ambos. Sin tener tiempo a defenderse la pareja cayó al suelo, ya sin vida.
Se sospechaba que el homicida utilizó una pistola de grueso calibre, al parecer una 11.25, y habría actuado solo, y a cara descubierta. Testigos afirmaron a la Policía que luego de efectuar los disparos, el homicida abandonó el lugar caminando hacia el Este con “pasmosa tranquilidad”, cuando faltaban pocos minutos para las ocho de la mañana de ayer.
Otra versión indica que el criminal escapó a bordo de una motocicleta de 150cc hacia la zona oeste y que el rodado era conducido por otro delincuente.
El violento ataque
A pocas horas de cometido el doble crimen, los investigadores se encontraban desorientados. De todas formas, la búsqueda de vecinos y testigos por parte de los policías permitió avanzar en dos conjeturas.
Una de las suposiciones explica que el asesino y las víctimas se conocían. El homicida habría llegado caminando hasta la manzana C, lote 6, de la calle Pérez Novella, entre El Jarillal y Huancupen, en el sector 92 Viviendas.
Allí, golpeó la puerta y trascendió que hubo una conversación entre el criminal y Ríos, y que del encuentro participó también la mujer. La conversación se produjo en la puerta de acceso principal fuera de la vivienda y el corto diálogo terminó cuando el homicida disparó al menos ocho veces contra la pareja. El primero en caer muerto fue Ríos, según detallaron las fuentes.
Esta hipótesis puede sostenerse ya que el hombre habría intentado defenderse con un revólver calibre 38 que tenía en la cintura y que fue secuestrado por la Policía.
La mujer, en tanto, aparentemente conocía al agresor por lo que también fue acribillada a balazos. Luego, el asesino, con total tranquilidad, se habría retirado del lugar a pie por calle Novella.
Trascendió que durante la noche del martes Ríos y su mujer participaron de una reunión con varias personas en el barrio Parque Industrial, horas antes de ser asesinados. La Policía investigaba si algunos de sus conocidos estarían vinculados con el hecho.
Escena
Los cuerpos de las víctimas quedaron desparramados en el piso con varios impactos de bala a la vista. Ambos fueron cubiertos con una frazada y un nylon color negro, hasta las 10.50, cuando fueron transportados por una ambulancia hasta la morgue del Poder Judicial.
Fuentes policiales informaron que un llamado telefónico alertó a los efectivos policiales de la Comisaría 21 sobre la agresión, por lo que se constituyeron en el lugar de inmediato y llevaron a cabo las primeras diligencias.
Al lugar también arribaron la titular de la Fiscalía de Graves Atentados contra las Personas, Sandra González Taboada, personal de Seguridad Personal, de la Dirección de Delitos y peritos de Criminalística.
La zona fue cerrada con una cinta perimetral para preservar la escena del crimen. No obstante, fueron numerosos los curiosos que, durante horas, se quedaron en el lugar observando el trabajo de los peritos.
El hombre, al parecer, habría sido investigado en delitos contra la propiedad privada y además tendría otros procesos en trámite encarados por la Justicia provincial.
Por otra parte, se dejó entrever que habrían sido investigados por la Justicia federal por su presunta vinculación con el comercio de sustancias tóxicas. Ambas víctimas contaban con antecedentes penales.
Las motivaciones
Para los investigadores el ajuste de cuentas se acerca a la principal causa que determinó el crimen de la pareja. Sin embargo, con el correr de las horas habrían surgido otras motivaciones que también los efectivos de Delitos y de Homicidios procuran desentrañar.
Algunas personas que conocen a las víctimas habrían informado a la Policía que a la vivienda diariamente llegaban personas de distintas edades, en motos, bicicletas, y también en vehículos. Los policías presumían que el hombre, o la pareja, comercializaba drogas, aunque esta información no fue confirmada oficialmente.
En el transcurso de hoy, el juez de Instrucción Cristian Piana dispondría allanar la vivienda de las víctimas ya que se presumía que en el domicilio podrían hallarse armas de fuego y estupefacientes.
Ríos y Sepúlveda Ramos trabajaban en la limpieza de plazas y jardines en distintos puntos de la ciudad. Al hombre se lo consideraba como una persona que reaccionaba muchas veces en forma descontrolada por motivos menores.
En reiteradas oportunidades se lo pudo ver que portaba un revólver calibre 38 y hasta fue visto por algunos vecinos en los techos de casas empuñando una escopeta, según relataron allegados del barrio. Un hombre contó que no hace mucho tiempo un taxi atropelló a uno de sus perros y que Ríos salió a la calle con el revólver a los tiros, totalmente enardecido.





