Aumentó todo: ya no hay pandemia
El mundo ideal de la pandemia, ese que se vivía dentro de una obligada burbuja en el tiempo, empezó a pincharse estos días con la cruda realidad argentina: las boletas de servicios vendrán con aumento, en un año difícil para el costo de vida, por la inflación del 40% y la retracción de los salarios. Es que el DNU 690/2020 –que congelaba hasta el 31 de diciembre las tarifas de telefonía celular y fija, y los servicios de acceso a internet y TV paga– empezó a descongelarse al calor del verano y la necesidad fiscal. El decreto en cuestión declaraba también “servicio público esencial” a estos productos que fueron altamente usados y necesarios en la virtualidad de la cuarentena. Y el sueño de la tarifa congelada se termina en estos días. Incluso, muchos ya empezaron a recibir las boletas con un 20% de suba a pagar en enero. Los aumentos, aclara el decreto, solo deben aplicarse con el consentimiento del Estado nacional. En este caso, el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom). ¿Sucedió esto? ¿Habrá prórroga al decreto para no desatar las subas? El presidente Alberto Fernández, en un tuit del 21 de agosto, ha sido claro en este aspecto sobre el debate de las tarifas y la virtualidad. “La educación, el acceso al conocimiento, a la cultura y a la comunicación son derechos básicos que debemos preservar”, explicó. El debate, por ahora, está fuera de foco. La centralidad que han tenido en estos días la discusión sobre el aborto, la llegada de la vacuna contra el COVID-19 y el rebrote de casos por la apertura al turismo eclipsaron una realidad que podría impactar duramente en enero. Un mes que por ahora asoma difícil desde lo sanitario y económico, en un 2021 que tiene olor a mezclarse con las elecciones legislativas.


