Chicago (AFP-NA/dpa) > Finalmente, tras semanas de misterio, el candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, presentó ayer a su compañero de fórmula confirmando la mayoría de los pronósticos: el veterano senador Joseph Biden, hombre de marcada experiencia en política exterior –quizás el punto más débil del afroamericano- aspirará a ocupar la vicepresidencia de Estados Unidos.
Luego de días de especulaciones y de filtraciones de prensa, Obama, de 47 años, anunció oficialmente la noticia a través de un mensaje de correo electrónico y también de mensajes de texto enviados por teléfono celular a millones de simpatizantes.
«He elegido a Joe Biden para ser mi compañero de fórmula», anunció Obama en el texto. «Estoy contento de que Joe se sume a la campaña pero no podemos hacerlo solos. Necesitamos la ayuda de ustedes para construir este movimiento para el cambio», agregó.
Biden, de 65 años, es actualmente presidente de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, y su nombre circulaba desde hacía días como probable compañero de lista de Obama.
El candidato a vicepresidente empezó a desempeñar el cargo de senador desde 1972, cuando Obama tenía 11 años.
En un acto electoral en Springfield, en el estado de Illinois, Biden dio las primeras pistas sobre cuál será su objetivo en la campaña: captar a los votantes de clase trabajadora, a los maestros, los bomberos, los policías a los que se refirió en varias ocasiones en su discurso.
Bajo un fuerte sol, pasado el mediodía en el estado de adopción de Obama, ambos se presentaron en mangas de camisa y con las corbatas perfectamente coordinadas en los colores tradicionales de los políticos: roja para el candidato a presidente, azul para el aspirante a vicepresidente.
Tras ser presentado, Biden corrió por el largo escenario demostrando un buen estado físico a los 65 años. Con una amplia sonrisa se abrazó efusivamente a Obama, que le cedió los micrófonos.
En su primera aparición conjunta, ambos se lanzaron encendidos elogios. El senador de 47 años aseguró que buscaba para la vicepresidencia a «un hombre con un pasado distinguido y una fundamental decencia». «Ese hombre es Joe Biden», afirmó entre los aplausos de las miles de personas congregadas ante el antiguo capitolio de Illinois.
Obama destacó la experiencia en política exterior de Biden, uno de los aspectos que más criticaron del candidato sus detractores. Biden, recordó Obama, «miró a Milosevic a los ojos y lo llamó criminal de guerra».
Según Obama, Biden es «uno de los mejores servidores públicos» de la era moderna, un «luchador» que le ayudará a «pasar la fea página» de la administración de George W. Bush.
El flamante candidato a vicepresidente, por su parte, aseguró estar «orgulloso» de haber sido elegido y prometió que no habrá «un sólo desafío» que no puedan afrontar juntos él y Obama.
Sin mucha dilación, Biden se lanzó a criticar a McCain, y demostrando que ya empieza a asumir el mensaje de Obama afirmó que elegir al senador por Arizona sería como elegir por cuatro años más a Bush.
Biden aprovechó también para atacar al republicano, que hace unos días no supo decir cuántas casas posee, y tuvo que ser su equipo de asesores el que dijese que son siete.
La necesidad de experiencia
Washington (dpa) > El senador por Delaware Joe Biden acompañará a Barack Obama en su carrera hacia la presidencia de Estados Unidos.
Biden, de 65 años y senador desde 1972, puede aportar a Obama una amplia experiencia en política exterior, el principal punto en el que sus detractores atacan a Obama. El senador por Delaware es el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta.
Jovial y efusivo en sus palabras, Biden aportará además un toque de cercanía a la campaña de Obama, que en numerosas ocasiones fue acusada de «elitista» y «fuera de la realidad».
Por el contrario, su larga trayectoria en Washington de alguna manera contradice la campaña de «cambio» en la política estadounidense que propugna Obama.
Además, Biden participó como candidato en el arranque de la campaña presidencial por la sucesión de George W. Bush, y acusó entonces a Obama de no estar aún preparado para ocupar la Casa Blanca, un argumento que con seguridad aprovecharán los republicanos.


