Un grupo de padres y madres denuncia falta de respuestas concretas ante una situación que no es aislada ni poco común.
La violenta agresión sufrida por una estudiante dentro de un aula en Neuquén volvió a poner en agenda un problema que, según denuncian familias, se repite en distintas escuelas: la falta de medidas concretas frente a la violencia escolar.
En este contexto, desde el grupo de padres y madres en defensa de la educación pública reclaman respuestas urgentes y cuestionan la falta de decisiones por parte de las autoridades.
El caso tomó relevancia tras la denuncia publicada por LM Neuquén sobre la golpiza que recibió una adolescente dentro de un establecimiento educativo, hecho que derivó en atención médica y reposo. Pero, según advierten, la situación no es aislada y se arrastra desde hace tiempo sin resoluciones de fondo.
Reclamo por falta de medidas y decisiones
En diálogo con LU5, Rosana Retamosa, integrante del grupo de padres, aseguró que existe un “vacío” en la respuesta institucional frente a estos hechos.
“Hay una serie de cosas, pero no hay decisiones, eso es lo que todos los padres estamos pensando. ¿Qué decisiones hay? Porque a nosotros no nos involucran en nada y necesitamos urgente límites, que hayan consecuencias de los actos”, expresó.
Según relató, la madre de la adolescente agredida había realizado múltiples gestiones previas para advertir sobre situaciones de conflicto. “La mamá hizo todo lo que tenía que hacer, pidió reunión, se comunicó, tuvo reuniones en supervisión, con dirección, hizo todo”, sostuvo Retamosa.
Sin embargo, indicó que no hubo respuestas concretas ni medidas efectivas para prevenir lo ocurrido.
Violencia reiterada y clima de preocupación
De acuerdo al testimonio, el episodio se enmarca en una serie de hechos previos dentro de la misma institución. Entre ellos, mencionó situaciones de hostigamiento entre estudiantes y amenazas que generaron preocupación.
“Todo arrancó porque entró gente de otro año a bajarle los pantalones a un chico. Fue una cadena de situaciones”, explicó, y agregó que incluso se registraron advertencias de mayor gravedad: “Cuando la directora dijo que iba a llamar a los padres, un chico respondió que ‘acá van a haber tiros’”.
Para los padres, este tipo de situaciones reflejan un clima que excede un hecho puntual y evidencia la falta de intervención oportuna.
“Los violentos tienen garantía de estudiar”
Uno de los ejes más duros del reclamo apunta a lo que consideran una ausencia de sanciones o límites dentro del sistema educativo.
“El mensaje que se le está dando a la sociedad es que los violentos tienen garantía de estudiar y la gente que quiere estudiar está amenazada, golpeada, perseguida”, afirmó Retamosa.
En esa línea, cuestionó la falta de herramientas disciplinarias: “No hay amonestaciones, no hay suspensiones, no hay expulsiones, no hay medidas que limiten la mala conducta”.
Pedido de intervención urgente
Mientras la estudiante agredida continúa en reposo y bajo seguimiento médico, desde el grupo de padres insisten en la necesidad de cambios estructurales en la forma de abordar la violencia escolar.
“Necesitamos urgente límites”, reiteró Retamosa, al tiempo que remarcó que el problema no se limita a una sola institución: “No es una cuestión de una escuela, esto se repite en distintos establecimientos de la provincia”.
El caso reavivó el debate sobre los protocolos de actuación y la responsabilidad del sistema educativo para garantizar entornos seguros, en un contexto donde las familias reclaman ser escuchadas y formar parte de las soluciones.
Te puede interesar...











