Además, el mandatario informó que en los últimos seis años se incautaron 182 toneladas de cocaína, casi tres veces más que entre 2000 y 2005.
La Paz (Télam) > Los cultivos de hoja de coca en Bolivia se redujeron un 12 por ciento entre 2010 y 2011, según un informe de Naciones Unidas (ONU), mientras que el presidente Evo Morales destacó que durante sus seis años de mandato se incautaron al menos 182 toneladas de cocaína, casi tres veces más que entre 2000 y 2005, esfuerzo que Estados Unidos consideró “insuficiente”.
De este modo, informó César Guedes, representante de la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (Unodc, por sus siglas en inglés) en La Paz, la superficie sembrada de coca en Bolivia pasó de 31.000 hectáreas a 27.200.
Guedes, cuya oficina produce el Informe Anual de Monitoreo de Cultivos de Hoja de Coca en coordinación con el gobierno de Bolivia, dio la bienvenida a la reversión de las tasas de crecimiento de esos cultivos en el país y agradeció al gobierno por sus esfuerzos en el control de drogas.
Más demanda
Morales, campesino cultivador de coca en su juventud, volvió a denunciar a la creciente demanda internacional, principalmente de Estados Unidos, como el disparador de la oferta en los países designados como productores, y calificó de “política” la consideración antidrogas de la administración de su colega estadounidense Barack Obama.
“¿Este esfuerzo (antidrogas) que hace el gobierno (boliviano) es desconocido por el de Estados Unidos? ¿Entonces qué es lo que existe (con la descertificación)? Son decisiones políticas de Estados Unidos frente a gobiernos que toman posiciones antiimperialistas”, afirmó.
En tanto, el viceministro boliviano de Defensa Social, Felipe Cáceres, reveló que en lo que va del 2012, la administración Morales ya destruyó 7.900 hectáreas de cultivos ilegales de coca.
Trabajo insuficiente
Por su parte, un comunicado de la embajada de Estados Unidos en La Paz, señaló que Washington está consciente de los avances de Bolivia en materia de lucha contra el narcotráfico, los que sin embargo considera “insuficientes para reducir la potencial producción de cocaína en el país”.
La nota destaca que “la expulsión de la DEA ha perjudicado los esfuerzos para identificar y desmantelar organizaciones de narcotraficantes”.
Con estos argumentos justificó el informe anual que presentó al Congreso de Estados Unidos Obama, según el cual Bolivia ha “fallado de manera demostrable” en cumplir sus obligaciones señaladas en los acuerdos antinarcóticos internacionales en el último año.


