El drama que viven los Bomberos Voluntarios de Plaza Huincul, que tuvieron que vender empanadas para pagar el gas, el teléfono e Internet, reflejó un panorama difícil en muchos puntos de la provincia. El principal problema, más allá del pago de los servicios y la necesidad de más y mejor equipamiento, es la falta de personal especializado.
José Acuña, oficial ayudante de los Bomberos Voluntarios de Huincul, explicó a LM Neuquén que su problema pasa por la necesidad de un cambio de comisión directiva. "Ellos no presentaron los balances en tiempo y forma, por lo que no podemos cobrar los subsidios y eso nos llevó a tener que vender empanadas para pagar el gas, el teléfono e Internet de nuestro destacamento", señaló.
"Resta llamar a asamblea para que se cambie la Comisión. Por este inconveniente tampoco pudimos cobrar los seguros del personal. Somos 15 bomberos entre cabos y agentes, y ahora se van a sumar otros seis aspirantes que se están por recibir y también van a necesitar ropa y elementos de trabajo", detalló Acuña, que agregó que la falta de fondos también afectó el mantenimiento de sus vehículos.
La plata que recaudaron por la venta de empanadas sirvió para pagar una deuda de 3 mil pesos de gas, más 700 pesos de gastos de teléfono y otros 1700 mensuales de Internet.
Cada asociación de Bomberos Voluntarios tiene a su vez una comisión, compuesta por directivos que gestionan los subsidios y administran los recursos de cada destacamento.
Milton Canale, presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios de Neuquén, dijo que los problemas con comisiones directivas ineficaces se repiten en otras localidades. "Es necesario que se pongan todas en regla. Si no se pueden bloquear los fondos de Nación. Algunas tienen mandatos vencidos y otras deben balances anuales", afirmó.
Si bien hay fondos nacionales y provinciales destinados, hay cuarteles que reciben además ayuda de los Municipios. "A veces se mezcla la política y hay ciudades que no asisten a los bomberos por diversos motivos", aseguró.
Faltan bomberos
Más allá de la falta de comisiones comprometidas y eficientes, para Canale el principal problema es la falta de voluntarios que se sumen a la fuerza. "Al no haber plata se complica bastante sumar efectivos en todos los cuarteles", afirmó.
Las quejas por falta de personal especializado llegan desde distintos puntos de la provincia. Dos claros ejemplos de esto son Aluminé y Centenario.
El jefe de Aluminé, Diego Zamorano, explicó que durante todo el año son 13 efectivos, pero en verano ese número baja a cinco agentes "porque muchos de los que trabajan consiguen algún trabajo temporal en otro sector".
Si bien indicó que reciben fondos de provincia y del municipio, su principal necesidad es que tienen que moverse hasta dos kilómetros para abastecer sus autobombas.
En Centenario el faltante de personal es más evidente. El Comandante Mayor José Luis París dijo que si bien hoy son 40 los agentes afectados al cuartel, deberían ser al menos 60 los bomberos voluntarios. "Necesitamos tener más rotación, porque hay mucho desgaste", aseveró, y aclaró que en 2018 se sumarán solo 3 nuevos efectivos que terminarán el curso anual para ingresantes.
La situación en Añelo, en pleno corazón de Vaca Muerta, también es complicada. El sargento primero del cuartel, Juan Barrera, destacó que pese a que no les llega el subsidio nacional por lo que considera "una gran burocracia del sistema a la hora de la rendición", hay "un importante aporte del Municipio y de toda la comunidad".
En su caso particular "el boom petrolero absorbió en el 2013 a todo el personal y tuvimos que formar a todos los nuevos bomberos desde cero", por lo que cuentan con una planta prácticamente nueva.
Hay entre tres y ocho bomberos operando por turno, y Barrera cree que un número ideal sería de 10 efectivos. La principal demanda que tienen es por incendios de pastizales "que insumen mucho personal en campo".
La Comisión de Bomberos, a cargo de Mirta Izaza, avanza hoy en la construcción de un galpón para los vehículos disponibles, mientras siguen gestionando la llegada de los subsidios. En ese marco el sargento indicó que "hay un apoyo constante de los vecinos y especialmente los familiares de cada bombero, que nos ayudan con toda su voluntad y recursos".


