Buzzi se hizo revisar la nariz
Neuquén > El pedido de rinoscopías en política no es un tema nuevo. En 1991 el ex gobernador de Catamarca Ramón Saadi, por entonces enfrentado con el presidente Carlos Menem, exigió que se sometieran a ese estudio todos los funcionarios, desde el riojano hacia abajo.
Seis años más tarde, el diputado Miguel Ángel Toma (PJ) presentó un proyecto de ley que exigía la realización de una rinoscopía obligatoria para los integrantes de los poderes Ejecutivo y Judicial, secretarios de Estado y legisladores de las dos cámaras del Congreso. La iniciativa no prosperó.
Hace pocos meses, el gobernador de Chubut, Martín Buzzi, invitó a todos los funcionarios de su administración a someterse a un análisis de sangre y rinoscopía para determinar el nivel de adicciones. Él mismo se hizo analizar las fosas nasales públicamente en noviembre último.
"En esto hay que poner la cara, pero también la nariz y la sangre", sostuvo el mandatario provincial, quien justificó la iniciativa como parte del combate del narcotráfico.


