Los números de la recaudación provincial de impuestos le dieron al Gobierno la tranquilidad de que el acumulado de recursos del primer semestre cerró por encima de la inflación pero, a la vez, existe cautela por los compromisos inmediatos que debe cumplir: primero el pago de aguinaldos y, dos semanas después, los aumentos salariales acordados por actualización del IPC con el sector estatal.
Este análisis confió una fuente del Ejecutivo luego de conocerse los datos de junio que publicó la Dirección de Rentas de Neuquén, en cuanto a lo percibido por el cobro de los impuestos a los Ingresos Brutos, Sellos e Inmobiliario.
De enero a junio a la provincia ingresaron 49.432 millones de pesos contra 29.563 millones del mismo período de 2021, lo que representa un incremento del 67 por ciento y más de siete puntos por encima de la inflación interanual, cuyo último registro fue del 59,57 por ciento.
Respecto a los números del mes, junio resultó récord con 9.241 millones de pesos. Allí, Ingreso Brutos, que representa siempre el aporte más importante y que marca el ritmo de la economía, contribuyó con $8.504 millones, seguido por $503,3 millones de Sellos y 211,8 millones del Inmobiliario.
El gobierno neuquino necesita que sus ingresos totales del 2022 acompañen la suba de precios por la actualización trimestral de los salarios que debe realizar, a partir del acuerdo paritario con los gremios estatales.
La recaudación es una de las tres fuentes de recursos con las que cuenta la tesorería provincial, además de las regalías y la coparticipación federal de impuestos.
El presupuesto de Neuquén preveía un superávit de más de 12 mil millones de pesos, con ingresos por $322 mil millones y erogaciones por $310,2 mil millones, de los cuales el 84% se utilizarían para gastos corrientes.
También se estimó un crecimiento de la actividad hidrocarburífera, tanto en lo que hace a la producción de petróleo como de gas, con un cuello de botella para Vaca Muerta, que es el límite que encuentra la cuenca en la capacidad de transporte para evacuar esa producción.
El pago de los aguinaldos pautado para este viernes (que sumará unos 8.000 millones a la masa salarial), junto al aumento de haberes para el sector estatal por actualización en base a la inflación que se abonará con los sueldos de julio, podría romper ese equilibrio presupuestado. De ahí la prudencia del Ejecutivo a la hora de evaluar los números de sus ingresos.
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