El clima en Neuquén

icon
13° Temp
83% Hum
La Mañana China Muerta

Che Piuke, el carrito de jugos naturales y helados de las playas de China Muerta

Santiago Muñoz contó cómo surgió el emprendimiento que sorprende a quienes van a disfrutar de una tarde a orillas del Limay.

Para los asiduos visitantes de las playas de China Muerta no es novedad. Sin embargo, para otros que van muy de vez en cuando, es todo un acontecimiento. Che Piuke, el llamativo carrito de jugos naturales y helados, brilla a orillas del Limay y sorprende a los recién llegados con un mundo de sabores que incluyen mix de frutos de productores locales y clásicos de El Nevado, un ícono de Cutral Co.

Mientras la pandemia de coronavirus sigue siendo un dolor de cabeza cotidiano, también va dejando miles de historias de personas que se reinventan y se ponen a prueba con un emprendimiento. Esa es un poco la historia Santiago Muñoz, Jéssica Crisorio y su truck refrescante cuyo nombre entrelaza un modismo argento con el idioma mapuche y rinde tributo a la Corazón del Lago Mascardi que lo cautivó a él, en aquellos años en los que San Carlos de Bariloche era su hogar.

Te puede interesar...

Inquieto y "buscavida" de toda la vida, Santiago se aventuró en diferentes proyectos laborales desde su adolescencia. Estrenó la paternidad siendo muy joven, viajó, sumó capítulos en la cordillera hasta que decidió volver a Neuquén para estar más cerca de sus hijos. Trabajó de barman, se metió en la movida cultural a través del Teatro del Viento hasta que decidió abrir el Hostel Pinta en Neuquén, en pleno centro de la ciudad, en la calle Ministro González, entre Santa Fe y Córdoba.

che peuke-3.jpg

"Fue el negocio de los más fructíferos y gratificante de los que he tenido, en todos los aspectos: en lo divertido, lo económico, lo sacrificado, trabajé con mi hijo más grande, incluí a gente amiga. Era uno de los más grandes de Neuquén te diría, en el cual paraban bandas como La Delio Valdez. Como todo llega a su fin, en un momento me agoté y en 2018 vendí el fondo de comercio aunque nunca me lo terminaron de pagar. Fue justo meses antes de la pandemia, luego agradecí que me estafaron porque no quisiera imaginarme lo que hubiera sido tener un hostel con gente varada o sin nadie durante meses", relató Santiago sintetizando el preludio de su flamante emprendimiento.

En esos meses previos a la llegada del COVID a la Argentina, el emprendedor se dedicó a construir su casa en China Muerta con la idea de tomarse un tiempo para disfrutar de su proyecto y parar un poco la pelota. Sin embargo, las restricciones y el aislamiento por el virus puso todo en otro plano. Jésica, la mamá de su segundo hijo se vio obligada a cerrar el jardín maternal que tenía en Plottier.

che piuke 9.jpg

"Nos encontramos los dos sin trabajo, ella fundida prácticamente, la pandemia la destrozó. Así surgió la idea de darnos una mano mutuamente y hacer algo juntos para salir adelante", señaló Santiago antes de recordar un viaje a Chile que habían hecho hace un par de años en el que alucinaron al ver a una pareja joven que vendía helados artesanales en la entrada de un parque nacional.

"Nos pegó mucho la idea y pensamos en replicarla acá. Yo siempre quise hacer algo cerca de mi casa, es un paraíso. En el verano es un mundo de gente, están los camping, pero no hay ningún servicio ni venta de nada. Tenés que hacer dos kilómetros para llegar al primer negocio...", explicó en alusión a China Muerta.

che piuke 8.jpg

"Así que empezamos a buscar información sobre eso y nos dimos cuenta que necesitábamos unos cuantos millones más de lo que teníamos para comprar la maquinaria y hacer el helado. Con la plata que teníamos nos alcanzaba para comprar un foodtruck y eso fue lo que hicimos. Se lo compramos a un señor que lo tenía nuevo. Él quería hacer un carro cervecero, pero lo agarró la pandemia. Así que lo transformamos un poquito y le pedimos que lo interviniera a Daniela Pennese, una amiga que es artista plástica muy copada. Ella me había hecho murales en el hostel junto a Gastón Pereira, otro artista neuquino muy conocido. Se mandó esos dibujos hermosísimos que a donde vamos impactan y hace la diferencia del carro con sus colores y dibujos", destacó.

https://graph.facebook.com/v8.0/instagram_oembed?url=https%3A%2F%2Fwww.instagram.com%2Fp%2FCKW7k3FBcN_%2F%3Futm_medium%3Dshare_sheet&access_token=EAAGZAH4sEtVABAEZC9uDDLgP0CQhcJdEAg8dwr1igmrfXymz16vrH7iSnmq6SVpAPZC4Asi0pxiptqdUKn8MqoZASEV7q0DNujBpOF6fJZAZAoJ5kBWja21Bflxia9QBfXOfLINuWtfeaOh1f8vv3PF0RuMZARg2tvBSdD5KB96taLtGRKl786Poqf1eLZAnjpoZD

El proyecto avanzó con el optimismo de Jéssica y las preguntas -en ese momento sin responder- de Santiago. Por un lado, tenían que ir en búsqueda de las cremas heladas que no estaban en condiciones de elaborar. Y por otro, lo fundamental: ¿cómo podrían poner en funcionamiento el carrito a la orilla del Limay sin energía eléctrica?

"Fue medio caótico porque no teníamos luz. El tendido eléctrico pasa a 100 metros. Jéssica decía que de alguna manera la íbamos a conseguir. Así que avanzamos con todo mientras tratábamos de ver cómo solucionar. Hablamos con la municipalidad y no había chance. Hablamos con la cooperativa, nos decían que sí, pero viste como son los trámites burocráticos. Hablamos con los camping de SMATA y de SUTIAGA para que nos vendan y no hubo caso. El tema es que se nos vino el verano, así que salimos a buscar un generador que abastezca un freezer con helados, dos licuadoras y una heladera, que no es poco porque todo requiere mucho frío. Bueno, la cuestión fue que unos vecinos divinos nos prestaron el frente de sus casa para arrancar. Nos prestaron la luz unos días y después un generador que tenían, que es el que venimos usando hoy en día. Una máquina infernal, pesadísima como ella sola y así llegamos a la playita" resumió.

"Ahí nos encontramos con que el sol le daba toda la tarde a la pared negra de chapa del carro. Nos moríamos de calor, así que tuvimos que salir corriendo a armar una estructura con unas lonas para darle sombra y funcionó maravillosamente. Recién ahí, empezamos a trabajar bien", agregó.

che peuke-2.JPG

En cuanto a cómo lograron encontrar el producto que iban a ofrecer, apuntó: "Cuando nos dimos cuenta que no teníamos plata para conseguir las máquinas ni el conocimiento para elaborar los helados, empezamos a indagar un poco en las heladerías de la zona. Nosotros somos de Plaza Huincul y Cutral Co, nacimos ahí y vivimos ahí hasta los 18 años; y siempre fuimos a dos heladerías que hacen helados muy ricos con recetas de antaño. Fuimos a hablar con una de ellas, El Nevado, y terminamos comprando ahí. Hicimos el esfuerzo de comprar helado bueno para causar un buen impacto y brindar un producto de calidad. Tenemos siete gustos, cinco clásicos -como frutilla, Dulce de leche granizado, crema americana, chocolate y limón- y otros que van rotando", precisó haciendo alusión a la variedad que todas las tardes ofrece en la costa del Limay hasta que caiga el sol, "siempre que no haya mucho viento y el tiempo acompañe".

che piuke 2.jpg

"La gente chocha, sorprendida de que alguien haga algo en un lugar casi inhóspito. Llégamos a las tres de la tarde con el auto y el carro atrás; y la gente se para a mirar qué estaba pasando. Cuando terminamos de abrir -con el despliegue de las mesas y las sombrillas- y el chapuzón obligado, nos ponemos a trabajar y los niños haciendo cola", dijo sobre la buena recepción de la gente y el ritual que desarrolla en China Muerta desde el año pasado.

Un atractivo para eventos privados

Aunque desde un principio Santiago y Jéssica pensaron que la actividad playera podía reforzarse con presencias de Che Piuke en eventos privados, recién este año pudieron incursionar en ese área con la mayor apertura que trajo la campaña de vacunación.

La agenda de los próximos días del carrito incluye noches y tardecitas en casamientos y cumpleaños en los que, además de helados y jugos naturales de mango, maracuyá, frambuesa, arándanos frutillas y moras de productores locales, ofrecen exquisitos tragos y cócteles.

che peuke-6.jpg

"Ahí entra en juego un poco mi trayectoria de barman. A los mismos jugos naturales, le sumamos mojito, daikiri. Mi viejo vive en Brasil hace veintipico de años y tengo recetas de caipirinha que son infalibles. También hacemos gin tonic con la marca de un amigo, Daniel Casado, que se llama Zorro Colorado", detalló.

En cuanto a la evolución que tuvo Che Piuke desde su lanzamiento, en el verano del 2021, Santiago postuló: "Entre el año pasado y este aumentó muchísimo la cantidad de gente en la playa y la cantidad que estamos vendiendo. Duplicamos la cantidad. Creo que es por la continuidad que logramos aunque dependemos de que haya días lindos, sin viento".

che peuke-5.jpg

"A las playas en las que estamos se puede acceder por la segunda bajada de China Muerta. Estamos cerca de la feria de El Mangrullo. Es un lugar muy lindo donde va a nadar mucha gente. Confluye el brazo principal con otro más chico y forman una especie de laguna larguísima. Los que nadan en aguas abiertas van a entrenar, así que se arma un espectáculo lindo. También están los chicos de Quatro vientos, que son mis vecinos. Ellos hacen la bajada en la luna llena, tienen la escuela de kayak y van las chicas que luchan contra el cáncer de mama a entrenar con el bote Dragón. Hay días en los que hay un show lindo que le da movida y color a la playa", destacó.

che peuke-4.jpg

Lo más leído

Leé más

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario