Llegó mercurio retrógrado: los efectos que tendrá en las emociones y decisiones
El fenómeno marcará un giro más profundo y silencioso respecto al año anterior. Quiénes serán los más afectados.
Este 26 de febrero arranca el primer Mercurio retrógrado de 2026, un tránsito que, según los expertos, marcará un giro más profundo y silencioso respecto al año anterior.
No se trata solo de que el movimiento aparente de Mercurio se dé en signos de Agua como Piscis, Cáncer y Escorpio, sino de que ocurre en medio de una transición astrológica más amplia, atravesada por la conjunción entre Saturno y Neptuno en Aries.
El período pondrá el foco en la revisión emocional, los vínculos y las decisiones que se toman desde lo intuitivo más que desde la razón.
Según explicó el astrólogo Álvaro Norambuena, “se trata de que lo haga en un contexto astrológico radicalmente distinto, marcado por uno de los alineamientos más significativos de la década: la conjunción de Saturno y Neptuno en el grado cero de Aries”.
Cómo impacta la conjunción Neptuno- Saturno en Aries
La conjunción de Saturno y Neptuno del 20 de febrero de 2026 no funciona como un simple telón de fondo. Según Norambuena, cuando estos dos planetas se encuentran “suelen señalar cierres de ciclo civilizatorio y el nacimiento de nuevas narrativas colectivas”.
“Saturno representa la estructura, el límite, la forma, la ley del tiempo; Neptuno, la disolución, el ideal, el mito, la fe y la confusión”, explica el astrólogo. Su conjunción simboliza “el momento en que una visión se vuelve estructura o, en su versión menos consciente, cuando una estructura se disuelve sin haber sido reemplazada todavía”.
El hecho de que este encuentro ocurra en el grado cero de Aries, el punto inaugural del zodíaco, refuerza la idea de umbral: “Un comienzo que todavía no sabe cómo expresarse, una voluntad nueva que emerge desde un terreno emocionalmente saturado por los años previos”.
Mercurio retrógrado en signos de Agua en 2026
En este marco, los Mercurios retrógrados en Piscis, Cáncer y Escorpio de 2026 adquieren una profundidad distinta. Para Norambuena, no se limitan a revisiones personales, sino que operan como procesos colectivos de digestión psíquica.
“La mente, representada por Mercurio, no puede avanzar con ligereza porque está obligada a procesar el final de una era simbólica”, afirma.
Mercurio retrógrado en Piscis 2026
El primer Mercurio retrógrado del año, del 26 de febrero al 20 de marzo en Piscis, ocurre inmediatamente después de la conjunción Saturno–Neptuno. No es un dato menor: “Piscis es el signo del cierre, de la disolución y del océano indiferenciado”.
Aquí, explica el experto (@astroenergia), la sensación dominante no es de error técnico, sino de “niebla existencial”. “Cuesta nombrar lo que se está gestando porque todavía no ha tomado forma”, señala.
Durante este período, el pensamiento se vuelve “altamente permeable, intuitivo y simbólico”. Viejas ideas pierden sentido y certezas mentales comienzan a diluirse.
“En muchos casos, la retrogradación no trae respuestas, sino la conciencia de que las preguntas correctas aún no están formuladas”, advierte.
Mercurio retrógrado en Cáncer 2026
El segundo Mercurio retrógrado, entre el 29 de junio y el 23 de julio de 2026 en Cáncer, desplaza el foco hacia lo íntimo y lo emocional. En un año marcado por la redefinición de grandes relatos, este tránsito obliga a revisar “qué nos sostiene emocionalmente, qué memorias seguimos cargando y qué vínculos funcionan como refugio o como ancla”.
“Mercurio no revisa planes, sino historias personales”, explica Norambuena. Conversaciones familiares, temas del pasado y asuntos de pertenencia reaparecen no para resolverse rápido, sino para ser comprendidos desde otro lugar.
Mercurio retrógrado en Escorpio 2026
El tercer Mercurio retrógrado, del 24 de octubre al 13 de noviembre en Escorpio, cierra el año con un tono más intenso y confrontativo. “Si Piscis disuelve y Cáncer recuerda, Escorpio revela”, resume el astrólogo.
Aquí emergen “verdades ocultas, silencios prolongados, pactos tácitos y emociones reprimidas”, en lo que define como un verdadero rito de purga emocional, todavía bajo la influencia activa de Saturno y Neptuno.
Mercurio retrógrado en 2026
En 2026, los signos de Agua -Piscis, Cáncer y Escorpio- se convierten en protagonistas por la intensidad de los procesos internos que atraviesan. A ellos se suman Géminis y Virgo, que sienten con especial fuerza la pérdida de control racional.
Además, la conjunción Saturno–Neptuno en Aries impacta en los signos de Fuego, especialmente Aries, que experimentan “una tensión entre el deseo de comenzar algo nuevo y la sensación de no contar todavía con una forma clara para hacerlo”.
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