Cuantas veces habrán presumido del cero kilómetro que se compraron o de que estaban eligiendo tal o cual mosaico para la casa. Todo con el fin consabido de sembrar los celos de sus amigas.
Las comadres, Flavia Duarte, titular de Becas, y su compañera y cómplice Sandra Osorio, concretaron durante dos años un robo hormiga de unos 2 millones de pesos mediante estafas. Hoy, las mujeres de la “alta suciedad” ruegan para que la fiscalía les dé un Ahora 12 o 18 para devolver el dinero que les robaron a cientos de estudiantes con problemas socioeconómicos y educativos.
Es la única condición por la cual se va a firmar el acuerdo sin que vayan presas. Es decir, les van a dar tres años de condena en suspenso, para que les figure en los antecedes a la hora de buscar un nuevo trabajo, y además estarán inhabilitadas de por vida para ejercer la función pública.
Las comadres, ni bien la Fiscalía de Delitos Económicos comenzó a investigarlas, trataron de apañarse, pero cuando llegó el sumario interno del Ministerio de Educación volaron los chancletazos cruzados.
Las empleadas públicas entendieron que había más en juego que las tinturas caras que utilizaban, entonces se despacharon con todo y ya no comparten ni el té.
Según sus declaraciones, Duarte estaba apurada por terminar su casa en Plottier y Osorio se acababa de separar. Pero no fue urgencia sino vicio y plata fácil, porque el delito lo cometieron a lo largo de dos años.
Si la variable de actualización es el dólar, las “chicas malas” van a tener que devolver unos 20 millones de pesos. Consulta: si Duarte y Osorio te piden guita prestada para salir del paso, ¿qué harías?


