Hace algunas semanas, habían comenzado a vallar el lugar en calles Godoy y Ortega y Gasset para realizar los trabajos de demolición, tal como se había estipulado una vez que la sentencia quedase firme. Además, desde aquel fatídico 25 de octubre de 2012, el local permaneció clausurado.
Después de dos años de investigación, se decidió un acuerdo de partes para determinar la responsabilidad de los imputados, sin la necesidad de sin llegar a juicio. El acuerdo propuesto por los abogados defensores de los imputados fue avalado por la fiscalía, luego de que los familiares de las víctimas manifestaran consentimiento unánime.
De esta manera, el dueño del local comercial que se derrumbó, Néstor Omar Guerrero, recibió una pena de tres años de prisión en suspenso; el arquitecto a cargo de la obra, Alberto Luis Diez, una pena de tres años de prisión efectiva; y el capataz de la obra, José Alfonso Silva Manríquez, una pena de un año de prisión en suspenso.
Te puede interesar...









