La extensión de la cuarentena por coronavirus transformó los hábitos alimenticios de la mayoría. Aunque la mayor permanencia dentro del hogar motivó a algunos a comer en mayores cantidades, fueron muchos los que prestaron más atención a su dieta y comenzaron a elaborar productos caseros y más saludables. Este nuevo paradigma abre la puerta a otra oportunidad: la de inculcar estos valores en los niños más pequeños.
El nutricionista y referente de Puntos Saludables de la provincia, Samuel García, explicó que los primeros dos años de vida son los más importante para inculcar hábitos de alimentación saludable en los bebés y niños, que aprenden por imitación.
“Los hábitos saludables para niñ@s se van formando con la repetición de comportamientos inducidos por el grupo familiar que los rodea. Una alimentación saludable, actividad física, controles médicos y odontológicos periódicos, esquema de vacunación completa, entre otros factores, son pilares que darán las bases para un estilo de vida saludable durante su crecimiento y adultez, logrando llegar a la vejez en las mejores condiciones”, recomendó el especialista.
Como los padres son los que forman estos hábitos de salud y alimentación, el profesional recomendó incorporar la ingesta de una dieta variada y las visitas frecuentes al médico, con el objetivo de que los niños incorporen estas actividades a su rutina a medida que crezcan.
A continuación, se listan los consejos que brindó García para que los niños acepten comer de modo más variado y que así tengan la nutrición adecuada para crecer y desarrollarse de forma plena.
- Estar atentos a la alimentación de los bebés para que desarrollen una relación sana con la comida.
- Observar señales de hambre y saciedad. Responder siempre con cariño para generar vínculos positivos con la alimentación.
- Los bebés que reciben leche materna al nacer tienen menos probabilidades de comer de más al crecer.
- Alimentar a los bebés con productos variados. Como generan su gusto en los primeros nueve meses, deben empezar antes a incorporar distintos colores, texturas y sabores.
- Ofrecerles frutas y verduras desde el principio.
- Evitar darles jugos o gaseosas para que no desarrollen caries y se habitúen a tomar agua.
El nutricionista también recomendó cuidar la higiene bucal y el adecuado desarrollo de la boca del bebé. En ese sentido, recomendó hacer hincapié en la lactancia materna para que los huesos de los niños crezcan de forma correcta.
También desaconsejó el uso de mamaderas y, de ser indispensables, que se elijan aquellas con forma anatómica y con agujeros pequeños para la succión. Recomendó lavar la boca de los bebés a la hora del baño e incorporar el cepillo dental, pero sin pasta, a partir del primer año de vida.
García aconsejó también que los niños se muevan libres y que se eviten los juegos sedentarios. “Muchos niños pequeños no tienen suficiente juego activo. Pasar demasiado tiempo en cochecitos y asientos de seguridad puede provocar retrasos en su desarrollo físico; es decir, pueden tardar en sentarse solos, gatear, o caminar, entre otras cosas”, sostuvo.
“En relación al juego, es importante el acompañamiento del adulto, respetar sus intereses, dejando que explore. Preparar el ambiente y el espacio propicio para su desarrollo, se sugiere ponerle ropa cómoda, sin cierres o botones, en lo posible descalzo”, señaló el especialista y agregó: “Es conveniente el uso de juguetes fáciles de manipular y que estén a su alcance para poder explorarlos. Los juguetes pueden ser sencillos como paneras, bowls, tuppers, trapos de colores”.
El buen descanso también es importante para el desarrollo de los bebés. “Dormir suficiente ayuda a que tu hijo tenga una mejor salud mental, un sistema inmunológico fuerte y a mantenerse en un peso saludable”, afirmó García. Según explicó, “los bebés y los niños se desarrollan mejor cuando tienen rutinas, un horario para dormir de noche y para tomar siestas, es importante comenzar de inmediato con hábitos saludables de sueño”.
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