Cómo leer una etiqueta hoy para saber la procedencia del vino

¿Cómo y cuándo un producto puede decir en su envase un origen específico? ¿Qué pasa cuando se usa más de un lugar? Claves para saber elegir bien.

En la etiquetas de vino hay cosas que son evidentes. La variedad, por ejemplo, se pone en letras claras y precisas, lo mismo que la marca o el nombre del vino. Pero hay otras cosas menos claras que son igualmente importantes para el consumidor si sabe qué buscar. Y entre ellas, la más compleja de comprender al principio es el difícil juego del origen del vino.

Están las etiquetas que dicen "IG" (indicación geográfica) y otras que dicen "IP" (indicación de procedencia), mientras que unas dicen

"Tupungato" y otras "Patagonia", como si pudiera ser igual de claro para el consumidor un distrito político de Mendoza que una región geográfica del país. Para poner un poco de claridad sobre este asunto, y al cabo que el consumidor puede elegir exactamente lo que quiere, hay que tener en cuenta un par de cosas simples pero rara vez explicadas.

El origen de la uva es todo. Todo vino tiene un origen, y para la ley ese origen está donde se cultivó la uva. Así, un malbec que provenga de una sola región reconocida puede indicarlo en la etiqueta con toda claridad. El ejemplo más evidente sería San Patricio del Chañar. Pero esto tiene un par de trucos bien fundados.

Uno es que no todos los vinos provienen de un solo origen. Supongamos que el mismo malbec emplea uvas de San Patricio del Chañar, en Neuquén, pero también de Añelo. ¿En ese caso, cuál sería el origen del vino? ¿Y si usara uvas de San Patricio y de General Roca, en Río Negro?

Dos, si bien el origen de la uva está legalmente establecido con, por ejemplo, un viñedo inscripto en el padrón del Instituto Nacional de Vitivinicultura, puede pasar que el productor de vino opte por etiquetar su vino con otra región que contenga la de su viñedo, según una sea más prestigiosa o reconocida que la otra. ¿Cómo es esto?

Las marcas de uso común o IG. Una región con indicación geográfica es una marca de uso común que indica calidad atribuible al origen. Es decir, muchos productores pueden poner en su etiqueta Luján de Cuyo o Agrelo, en la medida en que las uvas provengan de ellas, porque esa distinción representa un valor cualitativo. En nuestro país hay unas cien indicaciones geográficas que pueden ser usadas. El asunto es que según se mezclen orígenes o el productor opte por emplear la que crea más ajustada a su visión de mercado, pueden cambiar las cosas. La razón es simple: a veces convendrá usar unas más conocidas que otras, siempre y cuando se siga una lógica bastante simple, similar a esas muñecas rusas que contienen en su interior a otra muñeca más pequeña y así.

El juego de las matrioshkas. En la medida que una región gana prestigio, quienes tienen uvas en ella tienden a usarlas en su etiquetado. Es lo que sucede hoy con IG Paraje Altamira, por ejemplo. La región recientemente delimitada ganó prestigio, y aquellos productores que tienen viñedos dentro de esa área hoy embotellan vinos destacando ese origen. Pero también otros productores prefieren usar otra razón en la que sus uvas pueden ser contempladas, como IG Valle de Uco, IG San Carlos o IG La Consulta, que contienen a Paraje Altamira en su interior. Es raro el caso, pero que los hay, los hay.

Volviendo al vino de San Patricio del Chañar, podría emplear más de una IG, buscando un lugar en la góndola. Podría ser etiquetado como IG Neuquén, IG Patagonia. Pero en el caso de que usara uvas de Río Negro combinadas con otras de Neuquén, el origen de ese vino podría ser sólo Patagonia.

El asunto es que también se pueden usar estamentos superiores, como Argentina o Cuyo, que se emplean para designar el origen de vinos que cruzan más de una región o bien que, en el mercado externo, tienen más atractivo por las marcas más conocidas. Un ejemplo: para un granjero de Wyoming, Estados Unidos, Argentina es vagamente una referencia, quizás Patagonia lo sea también, pero claramente San Patricio no lo será. Por eso, a la hora de etiquetar un vino, el productor podrá optar por el origen que crea más satisfactorio, siempre y cuando respete la lógica del origen de la uva.

Así, la procedencia dice mucho a quien sabe leerla.

--> ¿Qué significan las siglas IP?

Para la ley argentina, la indicación de procedencia se usa en vinos menos cualitativos, porque es menos útil distinguir el origen. Así, las IP son grandes regiones. A diferencia de las IG, las IP no establecen criterio de calidad diferenciado y sólo se usan para vinos regionales. En rigor, es menos usada porque no aporta mucho valor al producto.

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