Condenaron a Colombil a 20 años de prisión por el crimen de Bonnefoi
Bariloche > Cuando los padres de Diego Bonnefoi escucharon la pena de 20 años de prisión que los jueces de la Cámara Criminal Primera de esta ciudad impusieron al cabo de la Policía de Río Negro Sergio Colombil, se abrazaron y rompieron en llanto. La imagen de desahogo fue retratada por fotógrafos y camarógrafos que se abalanzaron sobre Sandro y Mariela Bonnefoi. Los policías que custodiaban la sala de audiencias observaban, en silencio. Sandro se aferró con fuerza a la fotografía de su hijo, que lo acompañó desde las primeras marchas en reclamo de justicia, y salió del edificio pidiendo que “nunca más pase”.
Así culminó ayer la audiencia de la lectura de la sentencia que dictaron los jueces Alejandro Ramos Mejía, Gregor Joos y Marcelo Barrutia, quienes impusieron a Colombil 20 años de prisión e inhabilitación absoluta para ejercer como policía por el mismo tiempo.
Colombil fue condenado por el homicidio de Bonnefoi, que ocurrió en la madrugada del 17 de junio del año pasado durante un procedimiento policial, en el barrio Boris Furman, ubicado en la zona del Alto de Bariloche, donde vivía el adolescente.
El hecho
Según la acusación fiscal, Colombil regresaban a la Comisaría 28 en un patrullero con otros policías, cuando observaron a un grupo de cuatro o cinco “pibes” que al ver el móvil policial arrojaron varios objetos y escaparon.
Colombil salió tras Bonnefoi y, cuando estaba a una distancia aproximada de dos metros, disparó con su arma reglamentaria contra el adolescente que corría delante. El proyectil impactó en la cabeza de Bonnefoi, quien cayó en una plaza, y murió. Tenía 15 años.
El homicidio de Bonnefoi generó la protesta de familiares y amigos que atacaron la Comisaría 28. A raíz de las manifestaciones, se originó una represión policial que dejó decenas de lesionados y en la que murieron Sergio Cárdenas, de 29 años, y Nicolás Carrasco, de 16. Esos dos homicidios son investigados en otra causa.
Inverosímil
“Entendemos que la hipótesis del accidente u homicidio involuntario resulta francamente inverosímil”, afirmaron Joos y Barrutia en su voto.
“Esta sumatoria de circunstancias que aceptó el acusado, esto es, cartuchera deficiente, pistola con seguro manual defectuoso, arma con bala en boca por haber estado en un procedimiento anterior, corrida y arma que se cae, que toma con la misma mano que lleva una tonfa (garrote), y “por instinto con el dedo en el gatilllo”, recorrido de dos metros, patinada y disparo accidental, no resiste el menor análisis de acuerdo a las reglas de la sana crítica”, advirtieron.
“¿Colombil abusó de su función o cargo? La respuesta es positiva”, destacó Ramos Mejía. Recordó que todos los testigos que participaron del procedimiento policial manifestaron que no existió “peligro inminente” o situación de riesgo tal que justificara la utilización del arma.
Prisión perpetua
De todos modos, los jueces desestimaron el pedido de prisión perpetua que habían formulado el fiscal de Cámara Carlos López y el abogado querellante, en representación de la familia de la víctima, Alejandro Pschunder.
Los padres de la víctima dijeron que esperaban que le impongan la prisión perpetua a Colombil, quien no asistió a la audiencia. Aun así, se mostraron conformes con los 20 años de prisión.
En cambio, el defensor Marcelo Ganuza adelantó que apelará la sentencia y advirtió que los jueces fueron permeables a las presiones.
Los jueces declararon la inconstitucionalidad para este caso en particular del inciso noveno, del artículo 80 del Código Penal, que castiga con prisión perpetua el delito de homicidio agravado por el hecho de ser cometido en el ejercicio de sus funciones de policía.
“En el caso que nos ocupa, y conforme relato de los hechos tal como se ha concebido y acordado en deliberación, resulta evidente que la culpabilidad asignable a Colombil, al haber actuado con dolo eventual es de entidad menos gravosa que si lo hubiera efectuado con la intención de matar, o sea con dolo directo”, sostuvo Ramos Mejía en su voto.
La audiencia se desarrolló en medio de un amplio despliegue policial, similar al que se implementó en las audiencias del 19 y 20 de mayo pasado. Hubo controles con detectores de metales en los accesos al edificio y a la sala de audiencia, vallados en el exterior, y decenas de policías dentro y fuera de Tribunales.
Un grupo de unas cuarenta personas esperaron en la calle la sentencia con una bandera que tenía el rostro de Diego. Cuando se enteraron de la condena, festejaron y advirtieron que irán por los responsables de los homicidios de Carrasco y Cárdenas.
“Se hizo justicia por Diego”
“La verdad que luché meses tras meses, marcha tras marcha, con la frente en alto y confiaba en esta Justicia, se hizo justicia por Diego, para que no le pase a ningún pibe más”, afirmó, emocionado, Sandro Bonnefoi, al finalizar la audiencia.
Con la voz quebrada por el llanto, Mariela Bonnefoi dijo que el cabo Sergio Colombil “nos destruyó la vida”. Y afirmó que esperaba una pena de prisión perpetua para el empleado policial condenado por el homicidio de su hijo.
Sandro dijo que a pesar de que “esperaba perpetua”, felicitó a los jueces. Dijo que Diego “está viendo que su papá luchó con su mamá para llegar a esto, si nos hubiéramos quedado sentados este caso hubiese quedado impune”.
Agradeció a toda la gente que los acompañó “porque si la gente no hubiera acompañado hubiera quedado impune y hubiera sido un caso más”. Señaló que “quería perpetua pero veinte años son veinte años y Diego hoy está descansando en paz”. “Me voy tranquilo a casa, cumplí mi rol de papá, de luchador, gracias a los periodistas también esto se hizo posible", finalizó.
Ordenan investigar el accionar policial
La Cámara Criminal Primera ordenó que el fiscal de turno evalúe si amerita el inicio de una investigación penal la responsabilidad de los policías que participaron de los rastrillajes en el lugar donde cayó herido de muerte Diego Bonnefoi, en virtud de un arma que apareció con posterioridad.
Aclararon que el arma hallada “no tuvo consecuencias ni relevancia alguna en esta causa, en la que todos los empleados policiales admitieron que las personas que perseguían no estaban armadas”.
“Sin embargo, entendemos que el procedimiento amerita la investigación solicitada por la parte querellante”, destacaron los jueces Marcelo Barrutia y Gregor Joos en su voto.
Señalaron que “el arma fue hallada a unos cuatro o cinco metros del lugar donde cayó la víctima”.
Por eso, señalaron que “repugna el sentido común este hallazgo efectuado varias horas después, que huele ciertamente muy mal. Corresponde remitir actuaciones al fiscal en turno a fin que amerite el inicio de una investigación penal”.
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