Desde que comenzó la pandemia se sabe que los mayores de 60 años de edad, las personas inmunodeprimidas y las personas obesas tienen mayor riesgo de desarrollar cuadros graves tras contagiarse del covid-19.
Durante el año y los tres meses que han pasado desde que la Organización Mundial de la Salud calificó el brote del SARS-CoV-2 como como una epidemia mundial, siempre se hizo énfasis especial en el cuidado de los adultos mayores y se dejó un poco a un lado otros factores de riesgo como la obesidad, condición que sumada al covid-19 provoca que 8 de cada 10 personas que la padecen sean internadas.
Estas cifras fueron publicadas en un informe realizado por la Sociedad Española de Obesidad, que advierte que las personas con esta condición no solo tienen un mayor riesgo de contraer la enfermedad, sino que también son más propensos a ser internados y sufrir cuadros graves.
Según el informe, el 80% de las personas que fueron internadas por complicaciones de covid-19 en España sufrían de obesidad.
Si bien este estudio corresponde a datos de pacientes hospitalizados en España, y las cifras podrían variar de país en país, en todo el mundo se ha visto que las personas obesas que contraen covid-19 son más propensos a presentar cuadros graves de la enfermedad.
Vale destacar que la obesidad está estrechamente ligada a la diabetes tipo 2 y a enfermedades cardiovasculares, patologías identificadas como riesgosas ante un contagio de covid-19. De hecho, la diabetes es una de las enfermedades que permite la proliferación del temido hongo negro, la rarísima infección que comenzó a atacar a pacientes enfermos con el nuevo coronavirus en la vida y de la que ya se han reportado casos en muchos países del mundo.
¿Qué es el hongo negro?
La mucromicosis, que comúnmente se denomina hongo negro, es una infección micótica oportunistas causada por diferentes mucorales (hongos) que pueden afectar a los senos paranasales, el cerebro o los pulmones.








