Créditos: el desafío para el mercado inmobiliario

Las líneas benefician sólo a un sector. ¿Se mantendrán los precios?

Mario Cippitelli

cippitellim@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Después de un fuerte aumento en el costo de la construcción en abril y de una posterior y brusca caída en mayo, además de las líneas de créditos hipotecarios lanzadas por el Gobierno, empresarios e inversores esperan que a partir del segundo semestre del año se reactive la compra de propiedades en la ciudad de Neuquén.

En las inmobiliarias reconocen que el panorama está en una meseta, pero que se seguirán construyendo propiedades, especialmente departamentos, debido a que el mejor resguardo del peso siguen siendo los ladrillos.

“El éxito de los créditos dependerá de cuál sea la tasa de interés”, opinó Guillermo Reybet, martillero público y titular de una reconocida inmobiliaria de la ciudad.

En algunos avisos clasificados y páginas inmobiliarias ya anuncian que tales casas o departamentos están aptos para la tramitación de un crédito hipotecario, especialmente los últimos que lanzó el Banco de la Nación Argentina. En cuanto a los precios, todos coinciden en que dependerá de las necesidades de cada propietario o inversor. “Empieza a jugar la necesidad de vender. Nadie vende o compra porque sí”, explicó Reybet.

Desde la Unión de Inquilinos esperan que se amplíen los planes de viviendas y que salgan nuevos loteos sociales para los sectores más vulnerables.

Sin embargo, desde la Unión de Inquilinos reconocen que no será sencillo salir del problema de la falta de vivienda, sin una serie de medidas complementarias a estas líneas de crédito. Se estima que en la capital hay alrededor de 80.000 inquilinos y que anualmente se realizan unos 30.000 contratos de alquileres.

Los precios de las propiedades en Neuquén se mantienen inmóviles desde hace un par de meses debido a que la demanda es muy baja y que la oferta se incrementó con la salida a la venta de varios edificios que recientemente se terminaron de construir.

Sin embargo, nadie sabe a ciencia cierta si esos precios que todavía son altos bajarán en caso de que ese amesetamiento continúe.

Quienes sueñan con ser propietarios todavía ven como inalcanzables los precios de las propiedades que están ubicadas en la ciudad, especialmente en la zona céntrica o en barrios residenciales.

Por caso, un departamento de un dormitorio, de unos 50 metros cuadrados, relativamente nuevo, tiene un costo promedio de 1.500.000 pesos. Más alejado del centro, ese valor va descendiendo aunque no mucho. Y se incrementa de acuerdo con la cantidad de metros cuadrados y ambientes que se le vayan sumando. Para una familia tipo es realmente difícil o casi imposible.

Es por este motivo que la llegada de los créditos hipotecarios podría generar una salida al negocio inmobiliario y empezar a mover el mercado. Si bien estas líneas recientemente anunciadas están destinadas a los sectores medios-altos, tanto los propietarios como los operadores esperan que la situación vaya mejorando paulatinamente.

Los créditos del Nación son a 20 años, con tasa fija de 14 por ciento anual durante los primeros tres años y un esquema de ajuste en base a la variación del salario en el plazo restante.

La posibilidad de acceder a unos 2.500.000 de pesos permitiría acceder a una vivienda, aunque no todos cumplen con los requisitos que se piden, especialmente en los ingresos familiares de más de 50.000 pesos que se necesitan para poder hacer frente a una cota de poco más de 15.000 pesos.

Durante los próximos meses se verá si esos créditos sumados a una anunciada reactivación de la economía (con la esperada caída de la inflación) permiten que el mercado inmobiliario comience a moverse.

Mientras tanto, todos los involucrados (propietarios, inmobiliarias, inversores e inquilinos) deberán esperar.

Precios de alquileres, quietos y no tanto

La caída de la actividad petrolera también impactó de manera directa en el mercado inmobiliario, en el rubro de los alquileres. Muchos jóvenes que trabajan en el sector y fueron “parados” por las empresas decidieron volver a las casas de sus padres ante la imposibilidad de mantener un alquiler alto con el recorte salarial que sufrieron.

“Hay muchos de estos casos”, confió el martillero público Guillermo Reybet, quien indicó que también hubo otro impacto llamativo en el sector estudiantil. Es que desde hace un buen tiempo muchos jóvenes optaron por seguir carreras terciarias o universitarias a distancia, sin la necesidad de tener que trasladase a la ciudad de Neuquén para cursar sus estudios. Este fenómeno también influyó para que disminuyera la demanda de alquileres de departamentos de un dormitorio, lo más solicitado que hay en la capital.

Sin embargo, desde la Unión de Inquilinos aseguran que los únicos precios que se mantienen congelados son los de las grandes propiedades. “Los de un dormitorio siguen aumentando”, aseguró Pamela Gaita, referente de esta organización.

Tres preguntas a...

Pamela Gaita. Unión de Inquilinos

1. ¿Qué expectativa tienen con la nueva línea de créditos para vivienda?

Hay que ver bien cuál es la tasa de interés que se quiere cobrar porque los plazos son realmente muy largos. Tiene que ser algo bien predecible. Igual creo que están orientados a sectores medios y altos de la población.

2. ¿Cuál sería la solución para que los inquilinos pasen a ser propietarios?

Una parte es el acceso a la tierra y a los loteos sociales. Pero también se necesitan muchos más planes de vivienda, ya que hay gente que en vez de pagar un alquiler de 7000 u 8000 pesos podría hacerlo con una cuota.

3. ¿Siguen pidiendo el control del Estado?

Más que control es una regulación, porque no se trata de una cuestión entre particulares, como dicen. Hay una relación comercial y hay grupos que tienen muchísimas propiedades y especulan y lucran con los precios.

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