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De largar todo a ser la figura del Rojo

Historia. Lautaro Villegas vive un gran momento en Independiente, y antes del cierre de la 1ª fase, recibió a LMN en su casa junto a su familia.

Mauricio Reina

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Neuquén. Dice su mamá, Vanesa, que a su hijo siempre le costó todo el doble. Desde muy chiquito le dejó en claro que su sueño era ser jugador de fútbol, y si bien alguna vez estuvo cerca de abandonarlo, todavía mantiene intacta la esperanza de llegar a Primera. Hoy, Lautaro Villegas es la joyita de Independiente de Neuquén en este Federal A y por estas horas pasa por su punto más alto del torneo, luego de marcarle un doblete a Ferro de General Pico para sumar tres puntos clave en la primera fase.

Sin embargo, para llegar hasta este momento, el pibe del barrio San Lorenzo tuvo que sortear más obstáculos de los que él mismo puede enumerar. “Una vez conseguí una prueba en San Lorenzo de Almagro y justo una semana antes hubo un lío acá en el barrio con la policía, y cuando estaba yendo a comprar pan, nos tiraron a las piernas. Me impactaron 12 perdigones y todavía tengo las marcas. Pensé que no iba a poder ir, pero terminé yendo igual”, cuenta desde su hogar, donde recibió a LM Neuquén junto a su madre y sus hermanos Luciano y Maira. “Esas cosas malas te hacen valorar más cuando llegan las buenas”, agrega.

El objetivo siempre estuvo claro para él y las búsquedas fueron muchas, pese a que apenas tiene 20 años. Después de iniciarse en la escuelita Los Halcones apadrinado por Carlos Marín, llegó a River con 12 años, aunque luego del descenso del Millo le dijeron a su mamá que era muy flaquito y no tenía el físico para jugar en el club.

Más tarde, luego de regresar al fútbol de la región (San Martín de Cipolletti y Eucalipto Blanco), rotura de ligamentos mediante, volvió a la carga a Buenos Aires. “Consiguió una serie de pruebas a través de un tipo de Necochea. Puso toda la ropa en el bolso y me dijo ‘no vuelvo’”, contó su mamá. “Teníamos que juntar como cinco mil pesos en dos días para pagar todos los gastos y cuando llegué allá no era como esperaba. En Racing no pudimos probarnos y después el tipo se borró y nos cagó. Yo me quedé porque no pensaba volver y encontré a través de Facundo Repeto (su actual representante) una prueba en Lanús. Pasé las primeras tres pruebas y en una semana ya me ficharon”, contó.

En Lanús jugó un año en cuarta, donde salió segundo goleador del torneo y participó en el equipo de reserva. ¿Qué pasó después? “Me dormí yo, me dejé estar. Pensé que ya había llegado y me terminaron relegando”, se sincera. Lanús lo cedió a préstamo a un club de Bahía Blanca (Racing de Carhue) y tras un año allí, decidió volverse con 17 años.

La última locura de Lautaro fue a comienzo de este año cuando viajó a Chile a probarse por su cuenta y sin referencia alguna a Deportes Temuco. “Me fui a través de trampas y engaños”, reconoce. ¿Engaños a quién? “A ella”, señala a su mamá, y la mira todavía con algo de culpa. Ella lo mira y agrega: “Me dijo que había conseguido una prueba a través de su representante, pero en realidad fue sólo a ver qué pasaba”.

“Me bajé del colectivo, busqué un hospedaje y me fijé en internet la dirección del club y al otro día fui. Me dieron la prueba, me fue bien y me iban a fichar, pero no tenían cupo para extranjero y me tenía que quedar entrenando sin jugar hasta el próximo año. Llamé a mi mamá y le dije que me volvía, que no quería jugar más”, cuenta.

"Estamos pasando un buen momento y esperemos poder estirarlo en Roca".Lautaro Villegas. Delantero de Independiente

4 juveniles en el once

Además de Villegas, Petretto, Dehais y Vergara, todos con menos de 22 años, fueron titulares en los últimos partidos.

El último bondi

“Volví a Neuquén y no quería saber nada más con el fútbol. Estuve a punto de entrar a trabajar a Indalo a través de mi papá justo cuando salió lo de Independiente”, asegura el chico.

No quería más, pero su familia, en particular su mamá, fue clave para convencerlo y que se juegue la última ficha. “Le dije que esta vez lo hiciera por mí”, cuenta Vanesa. “Fui al club y me dijeron que ya habían terminado las pruebas, pero me dieron la chance de jugar con la primera local. Al tercer entrenamiento ya me subieron al plantel del Federal”, agrega él.

El resto es historia conocida. Villegas lleva cuatro goles en el Federal A (los dos últimos el sábado ante Pico), es una de las figuras del equipo y se ilusiona con seguir creciendo. Sin embargo, antes de arrancar el torneo estaba fuera del once, aunque los problemas administrativos para la habilitación de Guido Abayián y la lesión de Juan Manuel Vázquez obligaron a Diego Trotta a ponerlo en lo que fue la derrota 1 a 0 a Villa Mitre en Bahía Blanca por la fecha 1. Pese a la caída, Villegas la rompió y no volvió a salir del equipo. El presente le sonríe a Lautaro y también a su familia, que no se pierde ningún partido en la cancha y junto a los hinchas albirrojos grita sus goles y se ilusiona con más.