Debaten el crecimiento de la presión tributaria
| Tras
el aumento del 50% en el Impuesto a los Ingresos Brutos (IIB)
establecido a fines del año pasado, Neuquén se convirtió en la tercera
provincia con la mayor carga tributaria de ese gravamen sobre la
actividad económica. Así lo señala un estudio del Instituto Argentino de
Análisis Fiscal (IARAF), que presenta el mapa del peso de los impuestos
sobre las ventas provinciales. A su vez, la investigación destaca que la Provincia pasó del puesto 12º al 3º en tan solo un año, debido a esta suba del IIB, que es el principal motivo de la recaudación propia de Neuquén y, junto a la coparticipación nacional y las regalías, un peso pesado dentro del Presupuesto. Según el IARAF, la carga tributaria se traduce inmediatamente en un aumento de los costos, que son trasladados a los consumidores. En la provincia, la presión fiscal aumentó básicamente en el sector primario, afectando a la producción petrolera y gasífera, pero también recayó sobre la industria, la construcción, los servicios públicos, los comercios y los servicios empresariales. De todas formas, el aumento en el IIB sólo se dio para los medianos y grandes contribuyentes. Para los pequeños, incluso, el gravamen quedó por debajo del 2%, un número que no se registra en ninguna otra provincia del país. La última reforma también dejó en tasa cero a la Construcción pública y a parte de la industria. Curiosamente, a contramano de lo que ocurre en el resto de las provincias, el sector de la intermediación financiera no sufrió un incremento en el peso tributario, como sí ocurrió en el resto del país en los últimos años. Si bien los bancos también sufrieron un aumento del IIB a fines de 2009 –pasó al 4%-, el estudio del IARAF señala que se amplió la base de imposición y cuenta en su medición las excenciones al Banco Provincia de Neuquén. Números fríos En su momento, el aumento en la alícuota fue duramente criticado por los diputados de la oposición, debido a que llegó en plena crisis financiera. También hay que señalar que hasta ese momento Neuquén cobraba la tasa de IIB más baja de todo el país, perdiendo recursos clave en momentos de sequía presupuestaria. Los números de los ingresos provinciales que proporciona el Ministerio de Hacienda demuestran que en el acumulado enero-septiembre entraron a las arcas estatales 869 millones de pesos de este concepto. Se trata tan sólo de un 4,2% de lo estimado en el Presupuesto 2010, que ya contabilizaba el incremento del 50%. Si se lo compara con los otros dos tributos provinciales, la recaudación superior a la proyectada (siempre moderada) es significativamente menor. En el caso del impuesto inmobiliario, ese incremento fue del 27,4%, mientras que en el Impuesto a los Sellos la suba fue del 18,8%. Ambos conceptos también sufrieron aumentos y ampliación de la masa tributable con la reforma fiscal del año pasado. Adicionalmente, los planes de moratoria colaboraron para incrementar de forma constante la recaudación propia. Desde el Gobierno señalan también que la búsqueda de recursos en el sector privado se debe a los bajos envíos de fondos nacionales, que no logran compensar el Gasto. Como en toda puja tributaria, este último punto es el que más critica el sector privado: la composición de las erogaciones de la provincia, que un su gran mayoría se van en salarios públicos. Pese a reconocer que Neuquén tenía la tasa más baja del país, el presidente de la cámara que nuclea a los comerciantes e industriales de la provincia aseguró que “si se le quita al sector privado a través de impuestos, se le está quitando posibilidades de invertir”. “Una de las inversiones es la generación de puestos de empleo”, detalló. Battaglia afirmó, no obstante, que el incremento en los Ingresos Brutos no impactó en los precios que llegan al consumidor final, aunque reconoció paradójicamente que este tipo de incrementos tributarios se trasladan al valor de las mercancías. La subdirectora provincial de Rentas, Laura Manzano, recibió con sorpresa la consulta de E&E sobre el aumento de la presión tributaria en Neuquén. “No creo que sea así, porque si bien aumentó la alícuota de Ingresos Brutos lo hizo sólo para los grandes contribuyentes. La mayoría quedó en el 2%, una cifra que sólo existe en esta provincia”, detalló la funcionaria. “Lo que sucede es que hacen estos estudios midiendo sólo la industria hidrocarburífera, que es importante, pero que no representa toda la actividad de la provincia”, remarcó y señaló que todo el resto de la actividad primaria quedó exenta del gravamen. A su vez, Manzano explicó que Ingresos Brutos representa el 80% de la recaudación provincial. “En total, los recursos subieron un 40%”, dijo, aunque aclaró que buena parte del incremento está motivado en la inflación y en el propio aumento de las alícuotas. Despejando estas variables, el incremento es de alrededor de un 7 u 8%. “Se debe en su mayoría a las moratorias, los planes de pago y las intimaciones de deuda que hemos hecho en todo este tiempo”, sostuvo. A tono con la postura de Manzano, aunque sin profundizar sobre el estudio, una alta fuente del Ministerio de Hacienda explicó que este tipo de trabajos realiza cálculos sesgados de la base económica. “Me gustaría saber cómo miden la actividad de la provincia, porque si ese número es más chico de lo real, siempre la presión tributaria va a dar en aumento”, señaló la fuente. El IARAF aclara que en su medición incluye “las principales actividades económicas de cada provincia”. Concretamente, se miden las ventas brutas netas de IVA y sobre las mismas se saca el porcentaje que representa la alícuota de Ingresos Brutos. |


