El clima en Neuquén

icon
21° Temp
22% Hum
LMNeuquen videojuegos

Del gaming al streaming, una nueva forma de ganarse la vida

Las transmisiones en vivo jugando videojuegos rompen la lógica del entretenimiento impuesto por las grandes empresas. Hoy, streamers dominan la escena mundial de internet y profesionalizan sus videos.

Por Ezequiel Maestú - maestue@lmneuquen.com.ar

Un joven juega a la PlayStation mientras su padre, por tercera vez, lo llama a comer. El hombre deja el plato en la mesada resignado y se va a su habitación. Sabe que el plato aparecerá vacío. Una escena que se repite en miles de hogares argentinos pero tiene un trasfondo más que interesante: el mundo gamer ya no es solo la virtualidad, ya no es sólo entretenimiento.

El mundo gamer creció enormemente en la última década. Las empresas líderes en computación preparan sus equipos para ello, auspician torneos internacionales y hasta los transmiten por YouTube.

Desde el año 2008 tienen su propio día, el 29 de agosto, y se desarrolló un mundo profesional que mueve los hilos de internet y de las transmisiones en vivo con millones de suscriptores que miran sus videos. Incluso los creadores de juegos pagan a los gamers para presentar sus creaciones.

Vistos de reojo por sus familias y la sociedad en general, los gamers crearon su refugio en páginas de internet en las que tejieron pequeñas comunidades. La practicidad que brindan las plataformas, con programas de chat de voz, crean un clima perfecto para jugar con amigos o compañeros desde distintos lugares al mismo tiempo. “En el ciberespacio, poder tener ese tipo de encuentros, más hoy en cuarentena resulta algo súper entretenido y enriquecedor”, asegura Juan de 27 años.

Sin mucho preámbulo, ser gamer es básicamente dedicarte a jugar videojuegos. Sin embargo, no es una definición que quede ahí. En los últimos años, y con un boom en la pandemia, el término streamer apareció con fuerza en el mundo.

Ser streamer, del verbo streamear, que significa transmitir en directo, es básicamente filmarse jugando videojuegos. Se duplica la pantalla, para que se vea lo que se está jugando, y el streamer aparece en una de las esquinas mientras es filmado por una cámara frontal.

Para poder stremear no solo es necesario poder tener una buena computadora. También se necesita un micrófono profesional, una cámara web y ser conocedor del uso de programas de edición, como puede ser Adobe Premiere, que usan desde estudios de televisión hasta editores de cine.

Detrás del mundo de los videojuegos se esconde también un mundo profesional que es bancado por grandes empresas: Amazon, de Jeff Bezos, el hombre más rico del mundo, es dueña de Twitch, la principal plataforma streamer; y Google, con YouTube Gaming, intentó ser parte de este mundo pero perdió la pulseada con Twitch, quedó en un segundo plano y se convirtió en el espacio donde se suben videos editados, a modo de resumen o de tutorial.

Twitch está dividida por recomendaciones, tanto de streamers reconocidos, como por juegos y tiene un sistema propio de pagos, que es lo que permite a cada streamer hacerse de un sueldo por mes.

Embed

Cómo cobran los streamers

Los streamers reciben el 50% de cada suscripción, que va de 5 a 25 dólares, más el dinero de las publicidades, que van de 500 a 10 mil dólares. Además, la página permite a los usuarios hacer donaciones que van directamente a los protagonistas.

Sin embargo, no solo se dedican a jugar videojuegos, las variables del stream son tan interminables como ideas posibles. Además, rozando lo surrealista, los streamers lograron ficcionar sus vidas como una especie de reality. Lo que hacen en su cotidianidad es parte de un personaje, y muchas veces hasta de un guión, que permite establecer una conexión con sus seguidores, porque esta también es una vida de fama.

Este formato de stream se llama IRL, por in real life (en la vida real), y pueden verse desde transmisiones reaccionando a telenovelas o películas, siguiendo partidos de fútbol hasta entrevistas sobre la depresión con psicólogos.

Pero no es todo improvisación, hay un estudio de redes y de mercado antes de stremear. Para la ley y para el mundo son conocidos como creadores de contenido y, fuera de lo que imponen las empresas como entretenimiento, son capaces de romper las barreras de lo establecido para poder ir más allá y encontrar un punto de unión entre jóvenes y afines a los videos en directo.

Quizás lo que tiene de importante también, es el feedback que se da entre los streamers y los usuarios. Twitch, y las plataformas de vivos, tienen un chat en tiempo real, que muchas veces termina en charlas de varias horas.

Vistos de reojo por sus familias y la sociedad

Dentro de los streamers más conocidos en el último tiempo se encuentra Robleis, Tomás Arbillaga, que con 21 años logró facturar lo suficiente para sacar a su familia del veráz e irse a vivir a Andorra donde, junto a otros amigos youtubers produce contenido que es mirado por millones de personas. Tiene más de 11 millones de seguidores en YouTube y llega a gran cantidad de hogares argentinos todos los días.

En una entrevista con Julio Leiva, para Caja Negra, un ciclo de que se transmite por YouTube, la joven estrella se refirió al mundo invisible detrás de ser streamer. “Es un trabajo que lo tenés que hacer mientras te miran de reojo. Te juzga la sociedad, te juzga tu familia”, contó en referencia a lo que le costó que sus padres tomen en serio su labor y su vida. “Valoraron realmente mi trabajo cuando pude pagar las deudas en casa y hoy me lo agradecen”, agregó.

Lejos de mitificar la figura del streamer, la situación afecta a miles de jóvenes que buscan dar sus primeros pasos en esta industria. Sin embargo, aunque muchas personas no lo tomen en cuenta, es un fenómeno que ya dejó de ser simplemente la virtualidad.

And it's Aguerooooooooo @ManCity striker @kunaguero dived up the inside of @ianjamespoulter to give us the footballer golfer battle we never knew we needed in the #VirtualGP #F1 #Formula1 #Motorsport #Esports #Aguero #ManCity #Football #Argentina #Golf #IanPoulter #RedBull @redbullracing

Sin embargo, se refirió al desfase etario que hay con sus padres: “Ellos entran a la habitación y te ven jugar y no les gusta que vos estes en la computadora. Pero no saben que vos por ahí estás grabando o estás haciendo algún contenido para la plataforma”, relató el joven entre risas.

Juan, un niño de 11 años fue consultado al respecto: “Me gusta ver stream porque son graciosos. Ves un video y tenés la risa asegurada. Además también me gusta porque le ponen ganas a lo que hacen. Yo no miro dibujitos, veo streams”, admitió.

“Son el nuevo entretenimiento, y más en época de cuarentena”, aseguró Agustín. “Creo que es la que va, porque muchos de ellos tienen contenido. No solo juegan a los juegos, hacen análisis de telenovelas o reaccionan a situaciones que atravesamos en el país. Por momentos es como un stand up, pero no todos los streamer o youtubers son un personaje”, admitió, por su parte, Joaquín.

Lo que en un principio parecía ser el desperdicio del futuro detrás de una pantalla se ha reinventado. Hoy los hilos del entretenimiento son movidos por los streamers de internet y no solo se pueden medir en millones de visitas o en los millones que facturan las empresas líderes de la transmisión. Se puede ver, de a poco, en el día a día, porque ya empiezan a ser parte de la cultura general.

LEÉ MÁS

Messi a un "streamer": "Me dejó re mal delante de todos"

Kun Agüero se rió de Sampaoli y sugirió que le hagan doping

¿Cómo le fue al "Kun" Agüero en la Fórmula 1 virtual?

Lo más leído

¿Qué te pareció esta noticia?

0% Me interesa
0% Me gusta
0% Me da igual
0% Me aburre
0% Me indigna

Dejá tu comentario