Dilma denuncia un golpe

Llamó a defender la democracia. Un juicio político la desvela.

Brasilia
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, pidió ayer "defender la democracia contra el golpe", al referirse a la apertura de un proceso que se tramita en su contra en el Congreso y que puede resultar en su destitución.

"Por la salud de la democracia, tenemos que defenderla del golpe", dijo la mandataria durante su intervención en la decimoquinta Conferencia Nacional de Salud, celebrada en Brasilia.

"Esto es una lucha en defensa de la democracia de este país. No nos engañemos: lo que está en juego ahora son las opciones políticas que hicimos en los últimos 13 años. Son 13 años a favor de la soberanía de Brasil, en defensa sistemática del pueblo brasileño, del empleo, de la renta, de la oferta de servicios de calidad", añadió.

La referencia es a los casi 13 años que el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) preside el país. El partido de izquierda llegó al poder en 2003 de la mano de Luiz Inácio Lula da Silva, quien gobernó hasta 2010, cuando asumió la actual presidenta.

2003 fue el año en que el Partido de los Trabajadores llegó al poder en Brasil, de la mano de Lula.

Rousseff reiteró que considera "improcedentes e inconsistentes" las razones alegadas para la apertura de un proceso en su contra.

Dicho proceso se desencadenó el miércoles, cuando el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, acogió un pedido de destitución de la mandataria presentado por dos renombrados juristas en base a maniobras contables cometidas por su Gobierno, las cuales violarían la Ley de Responsabilidad Fiscal.

"Yo no cometí ningún acto ilícito descrito en nuestra Constitución", afirmó Dilma.

La presidenta volvió a comparar, tal como lo hizo el miércoles, su trayectoria política con la del jefe de Diputados, aunque lo hizo sin mencionarlo directamente. Cunha es investigado por la Corte Suprema a raíz de su presunta participación en la red de corrupción que operó en la petrolera estatal Petrobras.

Además, el político del centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) -el mayor socio del Gobierno- está bajo sospecha de tener cuentas bancarias en Suiza que habrían recibido dinero fruto de sobornos.

Por esas denuncias, Cunha enfrenta un proceso en el Consejo de Ética de la Cámara Baja, que el martes votará si se lo despoja o no del cargo.

Destitución
A la oposición no le dan los números

El proceso con miras a destituir a la presidenta brasileña Dilma Rousseff, iniciado el miércoles, no avanzaría en la Cámara de Diputados si la votación fuera hoy, según una consulta que el diario O Globo realizó entre los líderes de los 17 mayores partidos del país.

La mandataria tendría el respaldo de 258 de los 513 diputados, lo que supone 87 votos más que el mínimo de 171 que necesita para que el proceso no avance.

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