Dólar: un freno para la sangría
Los compromisos del país en dólares en el corto plazo son ampliamente superiores a la capacidad de la economía nacional para generarlos y retenerlos. Los vencimientos de deuda en dólares de corto plazo son impagables. Lo admitió Mauricio Macri, responsable del mayor peso de la deuda, cuando la “reperfiló” , como el presidente Alberto Fernández cuando advirtió que “para pagar, antes hay que crecer”.
La nueva administración nacional deberá afrontar vencimientos de deuda por casi 224 mil millones de dólares. “Los vencimientos de la deuda alcanzan los u$s 200 mil millones entre 2020 y 2023. Durante los primeros dos años, se observan vencimientos en moneda extranjera por u$s 30 mil millones por año y en los últimos dos, por más de u$s 40 mil millones”, calculó el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda. Las reservas de libre disponibilidad del oscilan entre 6500 y 12.500 millones, según la fuente.
Ahí reside la causa de las restricciones a los papeles impresos por el tesoro de los Estados Unidos que impuso Macri y continuó Fernández, como el impuesto del 30 por ciento para su adquisición, que acaba de anunciar Guzmán. Busca desalentar la sangría de dólares, además de provocar un cambio cultural respecto de los instrumentos de ahorro. De inmediato, incentivará el consumo de bienes con potencial de reventa.
El impuesto es generalizado, con algunas excepciones: la adquisición de medicamentos, prestaciones relacionadas con salud, libros, y utilización de plataformas educativas. Tampoco estarán incluidos los gastos asociados a proyectos de investigación. El 70% de la recaudación irá a la seguridad social y el 30%, a infraestructura.
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