Drama pasional en un supermercado de Boedo
Luego se disparó en la cabeza y fue internado en grave
estado en un hospital de la zona. Según una compañera de la víctima, la mujer
ya había recibido varias amenazas.
Según informaron la policía testigos citados por la agencia
de noticias Télam, el hecho se registró pasadas las 13, cuando un joven de
entre 25 y 30 años entró al local, en la avenida Boedo al 700, sacó un arma de
entre sus ropas y le disparó varios balazos en el pecho a su ex pareja, que
estaba atendiendo al público. Luego el hombre se disparó un tiro en la cabeza,
aunque no murió.
La cajera, identificada como Jéssica Loza (25) y que
habitualmente trabajaba como supervisora, cayó al piso y falleció en pocos
minutos, mientras que el agresor quedó gravemente herido y fue trasladado en al
Hospital Piñeyro, donde permanecía detenido, acusado de homicidio.
El hecho provocó un estado de pánico entre los clientes,
muchos con niños, que se arrojaron al piso en medio de la balacera, aunque no
hubo más heridos que la víctima y el agresor. Algunos clientes y compañeros de
la chica debieron ser asistidos por crisis de nervios por médicos del SAME.
Una compañera de la víctima citada por la agencia Télam
contó que el hombre había amenazado a la cajera fallecida "varias
veces" y que lo había vuelto a
hacer esta misma mañana. "Ella se fue, pero después volvió porque había
mucha gente. Esperábamos que no la pusieran a trabajar, pero tuvieron que
esperar a que pasara esto", se quejó.
La joven aseguró que el asesino y su víctima tenían dos hijos pero "estaba todo mal y ya no vivían juntos". Según las primeras informaciones, el agresor habría actuado ofuscado porque su ex esposa no le dejaba ver a sus hijos.(Télam y DyN).


