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Eduardo, el primer caso neuquino: "Donar plasma es fácil"

Luego de recibir el alta, ya va por su tercera donación. Tiene 64 años y pasó 24 días internado en la clínica Pasteur. Su mensaje alentador.

"Lo importante es saber que de esta no se sale solo", es la primera frase que se puede escuchar de Eduardo Sanz, el hombre que se convirtió en el primer caso de coronavirus de Neuquén, el primero en recuperarse de la enfermedad y quien en la actualidad ya hizo tres donaciones de plasma.

A los 64 años, siente que después de haber contraído el virus y transitado por veinticuatro días de internación en la clínica Pasteur, donar plasma "es la forma de devolver algo y, sobre todo, servir y ayudar a otros", afirma durante la charla con LM Neuquén.

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No fue difícil convencerlo para que se dispusiera al procedimiento en el Centro Regional de Hemoterapia, aledaño al hospital Bouquet Roldán, luego de que a mediados de junio la Provincia comenzara un plan para recolectar plasma sanguíneo de personas que tengan el alta definitiva de la enfermedad. "Me llamaron del Centro de Hemoterapia y me contaron que se había comenzado a realizar este procedimiento. Mi primera sensación luego del llamado fue ‘tengo que ir’", explica.

El 16 de marzo no fue un día más para este empresario, casado y padre de cinco hijos, de entre 15 y 38 años. Dos días antes había llegado a Ezeiza proveniente de España, adonde había viajado por cuestiones laborales, antes de que se declarara la cuarentena en Argentina. Comenzó a tener síntomas compatibles con COVID-19 y fue internado en la clínica Pasteur, donde permaneció 24 días "aislado, sin poder ver a nadie". "Tenía todos los miedos ante lo desconocido, pero tuve un muy buen acompañamiento y contención de todo el personal de salud. Puedo afirmar que la internación no fue para nada traumática porque me cuidaron muy bien", describe.

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Eduardo, un caso de donación de plasma en Neuquén.

Eduardo, un caso de donación de plasma en Neuquén.

Cuenta que esos días de internación convirtió a la habitación en su oficina. "Tenía mi computadora para atender los asuntos de mi trabajo y nunca estuve aburrido porque por día me llegaban 60 mensajes de Whatsapp y videollamadas", comenta. "Ya que mi cuerpo estaba encerrado, traté de no tener encerrada mi cabeza", confiesa.

Cuando el 9 de abril fue dado de alta, Sanz aclaró que no necesitó respirador y que solo tomó un paracetamol. "Fue como una gripe grande y mi cuerpo lo pudo llevar adelante", describe.

Desde hace cuatro semanas, Sanz concurrió tres veces al Centro de Hemoterapia para donar plasma. "Es muy fácil venir a donar, no pasa nada, salís y seguís con tu vida normal, no he tenido ningún dolor, ningún malestar. Estoy ahí porque quiero, tengo ganas de donar y lo siento como una necesidad. Quiero que otras personas que se hayan recuperado se acerquen a donar plasma. El equipo del Centro de Hemoterapia es excelente", expresa.

Sanz cuenta que siempre fue de realizar actividades físicas. Lamenta que actualmente no pueda practicar natación, una de sus pasiones. "Para mí nadar es fundamental. En mi casa con mi mujer tenemos un pequeño gimnasio, uno de mis hijos es profesor de educación física, así que ahora nos armó una rutina", cuenta.

Por último, reflexiona sobre la ola de contagios que se ha dado en Neuquén. "Estamos ante una situación diferente y nos tenemos que cuidar, respetar al otro tomando las medidas de prevención. Debemos aprender que todos somos tan vulnerables como el de al lado", sostiene.

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Eduardo, un caso de donación de plasma en Neuquén.

Eduardo, un caso de donación de plasma en Neuquén.

-> La donación puede beneficiar a tres pacientes infectados

A partir de la adhesión de Neuquén al Plan Estratégico del Ministerio de Salud de la Nación para regular el uso de plasma de pacientes recuperados de COVID-19, en la provincia se comenzó desde el 16 de junio con la colecta para usos terapéuticos.

La donación de plasma tiene una metodología similar a la de sangre: se hace una punción en cualquier vena de alguno de los brazos para obtener el material. Solamente se extrae el plasma que tiene los anticuerpos que pueden ser infundidos en el enfermo. La donación lleva aproximadamente unos 45 minutos. Los recuperados pueden volver a donar a los diez días y eso aumenta las posibilidades de contar con este recurso.

Además del Centro Regional de Hemoterapia, la provincia dispone de tres centros del sector privado, habilitados para realizar el procesamiento de las donaciones de plasma.

Desde el 16 de junio hasta la fecha se realizaron 16 procedimientos en Neuquén. Paulina Rodríguez, coordinadora del CRH, comentó que la donación de plasma puede beneficiar a tres pacientes con el virus. El tratamiento está destinado a aquellos pacientes internados con cuadros moderados y graves. Los donantes pueden donar en más de una oportunidad.

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