El archivo no perdona

La sonora pelea entre el gobierno provincial y el municipio capitalino por la prestación del servicio de agua potable y saneamiento tuvo su correlato, aunque menos estridente, en la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) esta semana.

Mientras Cambiemos, a través del diputado nacional Leandro López, minimizó el ahogo financiero al que el gobierno somete a todas las universidades públicas cuestionando el modo en que el rector Gustavo Crtisafulli administra los recursos, el Ejecutivo neuquino suscribió un convenio bilateral que tiene como objetivo aliviar la carestía en la casa de estudios.

Pero las diferencias de enfoque entre Cambiemos y el MPN con relación a la principal universidad pública de la región vienen de hace tiempo.

Sin ir más lejos, el intendente Horacio Quiroga vetó de un plumazo en febrero pasado una ordenanza del Concejo Deliberante que le asignaba a la UNCo el carácter de consultora preferente en la ciudad. Se trató de una medida de alto contenido gestual en lo político que ahora, en medio de la grave crisis que padece la universidad, deja en posición adelantada a Quiroga.

Pechi fue uno de los críticos más feroces del gobierno provincial por la huelga docente de principios de año que dejó sin clases a las escuelas por un conflicto salarial. En mayo, el intendente acusó a Omar Gutiérrez de “condenar a muerte” a la educación. Si, en efecto, a Quiroga le interesase de veras la educación pública, tendría que haber actuado decididamente en favor de quienes no tienen otra opción que acudir a los claustros de la Universidad Nacional del Comahue y que no lo pueden hacer por falta de recursos por parte del gobierno de Cambiemos.

Como con el EPAS, la crisis de la UNCo también enfrenta al gobierno provincial con el municipio capitalino.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído