El auge inmobiliario arrasó con una histórica pizzería céntrica

El legendario local de Franz y Peppone se trasladó tras 30 años.

Por Ana Laura Calducci - calduccia@lmneuquen.com.ar

Cientos de vecinos se pararon a sacar fotos, porque no podían creer lo que veían. Después de tres décadas, el legendario local de Franz y Peppone en la Diagonal 9 de Julio se desmanteló y se perdió parte del patrimonio que identifica a la ciudad. La esquina vale millones de pesos y los dueños decidieron vender, ante la tentación que genera el auge inmobiliario en el microcentro. La idea es que un desarrollador levante allí una nueva torre de departamentos.

Te puede interesar...

De un momento a otro, la familia Chamatrópulos, propietaria de Franz y Peppone, se quedó sin contrato de alquiler. La mudanza dejó atrás 30 años de trabajo en un inmueble que, además, es de los más antiguos de la ciudad.

CIFRA: 45.000 pesos es el valor promedio en pesos del metro cuadrado de un terreno céntrico en Neuquén. Son alrededor de mil dólares, al cambio actual. Los lotes en esquina se cotizan más alto y la suma se eleva si es en la zona del Alto, a metros de la Avenida Olascoaga. Todavía quedan en la zona del microcentro muchas propiedades que pertenecieron a familias antiguas de la ciudad.

Historia

A principios del siglo pasado, en la misma esquina que hoy vale millones se construyó una vivienda tan coqueta como solitaria sobre un terreno triangular, rodeado de viento y arena. Era 1915 y la ciudad aún tenía más de promesa que de realidad.

En esa casa vivió el ex gobernador territorial Eduardo Elordi y, un par de décadas después, fue sede de la Jefatura de Policía.

En una de las pocas fotos que hay de esa época, tomada desde la altura de un tanque de agua, se puede ver la casa que perteneció al mandatario, en medio del arenal de ese entonces. En aquella época era una de las pocas propiedades que estaban ubicadas en esa zona de la capital neuquina. Luego, todo ese sector se fue poblando con nuevas edificaciones, hasta que finalmente se convirtió en uno de los lugares más preciados y céntricos de la capital.

Hay un siglo de historia grabado en las paredes, que ahora quedarán a voluntad de la especulación inmobiliaria.

Cambio

El lunes pasado, cuando ya no había más trámites por cumplir, los dueños de la pizzería empezaron a desmantelar la estructura. No fue fácil, porque allí abrió la primera casa de Franz y Peppone a fines de la década del 80. Fue el lugar en el que hornearon por primera vez con una vieja receta italiana, que se convirtió en el puntal para las demás sucursales.

Desde el martes, atienden en un nuevo local en Brown 434, con la expectativa de que los clientes de siempre los acompañen unas cuadras más abajo. Hay vecinos que conocieron la primera versión de Franz y Peppone, cuando la idea era combinar una cervecería de estilo alemán con las pizzas típicas de Italia. Con el tiempo, ese lugar se fue transformando.

Paula Chamatrópulos, una de las dueñas, contó: “Fue impresionante ver a la gente que pasó por la esquina en estos días para sacarse fotos de recuerdo, quizás porque crecieron con una imagen que no va a estar más”.

Franz-y-Peppone-mudanza-página-3-2.jpg

Proyecto

Explicó los motivos de la mudanza: “No pudimos renovar el contrato, ya que los propietarios tienen intención de vender la esquina; ellos tienen una vivienda atrás también y los importes son muy elevados”. Agregó que, por los comentarios, “la idea es que van a hacer un edificio, como ocurrió con otras viejas casas del centro”.

Tradición familiar

“Nosotros somos una empresa familiar de segunda generación y es un cambio importante, pero hicimos una remodelación en Brown para tener capacidad para 130 cubiertos y también vamos a renovar el Patio de Franz, sobre la Avenida, así que esperamos que nuestra clientela nos reencuentre ahí”, detalló.

El traslado se hizo con el personal de siempre, muchos de ellos con más de 25 años de trabajo en la pizzería. Mientras se acomodan en el nuevo hogar, de a poco avanzan con el desmantelamiento de su vieja casa.

La pizzería Franz y Peppone fue parte del paseo gastronómico de la diagonal, que ahora perderá uno de sus pilares. Ayer, ya no estaban las mesas y sillas sobre la vereda y la fachada exterior con ventanales había quedado reducida a escombros. La ciudad, a falta de una selfie, despidió a otro hito de su historia con un cielo gris y un adiós de llovizna.

Pieza-propiedades-históricas.jpg

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído