El Chañar: lo asesinaron a botellazos cuando dormía

La víctima había estado bebiendo y guitarreando con sus amigos.

NEUQUÉN
El lunes se juntó con sus amigos y estuvieron tomando alcohol y guitarreando. Caída la noche, se fue a la casa y mientras dormía en su cama lo atacaron con una botella de cerveza, con la que le destrozaron el rostro y lo asesinaron. La Policía y la Fiscalía tienen a cuatro sospechosos en la mira, pero todavía no está definido el autor del atroz crimen que shockeó a la localidad de San Patricio del Chañar.

Los investigadores saben cómo comenzó la juntada entre amigos, a un par de cuadras de las casa de la víctima, y cómo terminó, pero en el medio les queda esclarecer la trama y el móvil del crimen de Heraldo Adán Zúñiga Morales, de 44 años.

De acuerdo con las averiguaciones, Zúñiga trabajaba y vivía en un aserradero ubicado en calle Lago Ramos Mejia. Tenía una precaria vivienda, a la que regresó la noche del lunes alrededor de las 23 y guardó la guitarra con la que había animado la reunión con canciones y cuecas chilenas, ya que era oriundo del país trasandino.

Las pericias determinaron que mientras Zúñiga Morales estaba en su cama, le destruyeron el rostro con una botella. Hay cuatro sospechosos.

El aviso a la Comisaría 13 todavía no se supo cómo llegó, pero ni bien arribaron los efectivos al aserradero, descubrieron al hombre que yacía en su cama de una plaza con el torso desnudo, el rostro destruido y ensangrentado, y trozos de una botella de vidrio en el cuerpo, la cama y el suelo.

La escena del crimen fue puesta a resguardo y personal de Criminalística se encargó de levantar del lugar, según trascendió, un par de atados de cigarrillos, una caja y una botella de vino barato, otra de gaseosa y una botella de cerveza rota, que sería la utilizada para ultimar a Zúñiga.

Un dato clave para los investigadores son las dos huellas que lograron recoger los peritos de la guitarra de la víctima, aunque ahora resta cotejarlas en el laboratorio.

Respecto de las lesiones que presentaba Zúñiga Morales, trascendió que tenía traumatismo en el centro del rostro -se supone que de un botellazo le fracturaron los huesos frontal, molar y nasal-, además de haber sufrido una severa herida en la zona del ojo izquierdo. También presentaba escoriaciones en el torso, los brazos y las piernas.

Ayer, este medio intentó dialogar con fuentes policiales y judiciales, sin éxito.

Sólo se supo que los principales sospechosos son las personas que participaron de la reunión con la víctima y que hasta anoche no había detenidos.

Las Lajas
El obrero que nunca despertó

La madrugada del sábado 9 de mayo el obrero Julio Montecino discutió en un boliche de Las Lajas con el policía Roberto Zúñiga, que se encontraba de franco junto con su hijo y un amigo.
Exasperados los ánimos por la ingesta de alcohol, pelearon afuera del local y luego cada uno se fue a su casa. Zúñiga pasó por la casa de su madre, retiró la 9 milímetros reglamentaria y fue hasta la vivienda del obrero. Tras violentar la puerta, lo ejecutó de tres tiros mientras Montecino dormía. Por ese homicidio fue declarado culpable por un jurado popular en octubre y se le impuso la pena de prisión perpetua, que todavía no comenzó a cumplir porque la causa se encuentra en la etapa de impugnaciones.

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