Mientras que la federación y los clubes están buscando alternativas para reanudar las actividades de fútbol en Río de Janeiro con miras a concluir el Campeonato Estatal, el escenario más grande en Río de Janeiro está a punto de convertirse en un fuerte contra el coronavirus.
Dos semanas después del comienzo de las obras, al hospital de campaña del Maracana solo le restan detalles para ponerlo en funcionamiento. El espacio fue proporcionado por Flamengo y Fluminense al gobierno, que podrá alojar a unas 400 personas infectadas por Covid-19. Las nuevas instalaciones fueron ubicadas el estadio de atletismo Célio de Barros, debido a la facilidad de acceso.
Además, se utilizarán otros espacios en el complejo con los que también cuenta el estadio Maracana, como el gimnasio Maracanãzinho y el parque acuático Júlio Delamare. Por el momento, no habrá hospitales en el césped de Maracaná. El estadio de Río se sumará al de de Pacaembu, en Sao Paulo, que ya tiene 130 pacientes hospitalizados.
Brasil vive momentos de desconcierto. Su presidente, Jair Bolsonaro, despidió hoy del gobierno al ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, en medio de una crisis por la gestión para combatir la pandemia de coronavirus, que ya dejó casi 2.000 muertos en en ese país.
En cadena nacional, el presidente anunció al oncólogo del sector privado y amigo personal, Nelson Teich como nuevo ministro de Salud de Brasil. El objetivo de Bolsonaro es seguir flexibilizando el aislamiento, con el objetivo que la pandemia no siga afectando la economía del país.



