El fútbol de River y Boca
Se debate por estos días sobre el tema en los programas de fútbol más taquilleros. Las poco originales encuestas también lo preguntan: ¿fue el año de River o de Boca? ¿Quién resultó el mejor equipo del fútbol argentinos? El resto, con los otros tres grandes a la cabeza, ni figuran en esos mismos canales que cada vez le otorgan menor espacio y en esos sondeos para conocer al elenco del 2021 con apenas dos opciones. La grieta es cada vez mayor entre los colosos y los demás clubes.
Las distancias son enormes. Salvo excepciones, como lo fue Colón en el primer semestre -luego todo volvió a la triste normalidad y se comió 4 con el Millo en el Trofeo de Campeones-, los certámenes argentinos quedaron reducidos a los dos más poderosos. Lo explicó bien el Cabezón Ruggeri desde F90, el programa del Pollo Vignolo que justamente le dedica casi el 90% del espacio a Boca y a River. "Estos dos cuando apuntan a un torneo lo ganan, no fallan", en relación a que uno conquistó la Copa Argentina y el otro la Liga Profesional. Dirán que siempre fue así pero la tendencia no deja de inquietar. Las diferencias se agigantaron.
Antes al menos San Lorenzo, Independiente y Racing se alternaban para cada tanto molestar a los gigantes, arrebatarles algún que otro campeonato. Lo mismo que Vélez, Estudiantes o los rosarinos Newell's y Central.
Será difícil que esa realidad cambie en los próximos años a partir del distinto presupuesto y peso de unos y otros. Pasa en otros países y aquí se va camino a ello. El fútbol argentino aburre de tan previsible. Es el torneo donde los ricos cuentan los billetes y se pasean con sus medallas delante de los pobres, que quieren pero no pueden
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