El clima en Neuquén

icon
26° Temp
20% Hum
LMNeuquen vacuna

El gran problema de la vacuna Pfizer

Según advirtió a la revista Time Paula Cannon, profesora asociada de microbiología molecular e inmunología en la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, la vacuna debe mantenerse en todo momento a -70 °C.

El anuncio de la compañía farmacéutica Pfizer, con sede en la ciudad de Nueva York, el cual dejaba evidencia convincente de que su vacuna puede prevenir COVID-19 en un porcentaje muy alto, alrededor del 90%, se convirtió en una de las grandes noticias de la semana. Sin embargo, un detalle a la hora de su conservación pondría en jaque su distribución en todo el mundo.

Según advirtió a la revista Time Paula Cannon, profesora asociada de microbiología molecular e inmunología en la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, la vacuna debe mantenerse en todo momento a -70 °C (-94 F), lo que podría suponer un freno logístico, a la hora de garantizar su distribución al mundo entero de forma eficiente.

Te puede interesar...

“La vacuna de Pfizer debe almacenarse a un punto suficiente de frío que se rompa una cuchara, temperatura que sólo alcanzan los congeladores especializados… El congelador o freezer convencional de una cocina mantiene temperaturas cercanas a los -20 °C, lo que permite mantener un helado frío pero sin que sea un impenetrable bloque de hielo, por lo tanto no permitiría conservar esta vacuna candidata”, señaló la especialista.

Embed

La explicación de este requerimiento se basa en que si no se mantiene a temperaturas extremadamente frías, el ARNm puede descomponerse y dejar la vacuna inutilizable. Si la vacuna Pfizer se mantiene a -70 ° C, puede durar hasta seis meses. Precisamente, y tal como lo contó Cannon, muchos hospitales, no tienen congeladores ultrafríos, los cuales en Estados Unidos cuestan alrededor de U$D 10.000 por adelantado y requieren de un alto consumo de energía y de un manejo adecuado.

Fue que muchos expertos detallaron que la vacuna Pfizer probablemente no estará disponible para todos, al menos no de inmediato, ya que desde raíz se topa con el problema de los -70 °C y los congeladores.

De esta forma, los grandes centros médicos de los principales conglomerados urbanos alrededor del globo son los que tienen más probabilidades de tener los recursos necesarios para el almacenamiento ultra frío, mientras que las personas que no tienen acceso a estas instalaciones, como las que viven en áreas rurales, hogares de ancianos y países en desarrollo, tendrían que esperar a la llegada de otras vacunas.

No obstante, BioNTech aseguró que una vez se saca la vacuna de los congeladores especiales de muy baja temperatura donde debe almacenarse, esta puede conservarse durante 5 días en una heladera clásica, entre 2 y 8 ºC.

La distribución, otro gran problema

La vacuna está basada en una tecnología innovadora, que consiste en inyectar en el organismo instrucciones genéticas llamadas ARN mensajeros, los cuales le dictan a las células qué deben fabricar para luchar contra el coronavirus. Es el mismo método que utiliza la firma estadounidense Moderna, también en la carrera por hallar una vacuna.

Pero estas vacunas deben conservarse a temperatura muy baja, a -70 ºC en el caso de la de Pfizer/BioNTech, lo que puede suponer un freno logístico de envergadura para su distribución al mundo entero.

“El tema de la cadena de frío y distribución va a ser un elemento diferencial entre las distintas vacunas. Nos hace ver que no todas las vacunas van a ser equivalentes e intercambiables. No va a ser lo mismo vacunar en el Hospital de Clínicas o el Rawson de Córdoba, que salir con un camión a vacunar en Cañuelas, La Matanza o Esteban Echeverría. Esas cosas va a haber que plantearlas. Será una logística compleja que debe organizar el Estado, a lo cual está ya acostumbrado, porque el programa nacional de inmunizaciones en el país que es elogiado en todo el mundo. Es amplio y abarcativo para realizar esas logísticas. Habrá que ver las características de cada vacuna e ir asignando los recursos necesarios para que esa logística pueda llevarse a cabo. Es complejo, pero el Programa Nacional de Inmunizaciones está capacitado para hacerlo”, sostuvo Lautaro de Vedia, ex presidente de la Sociedad Argentina de Infectología, en diálogo con Infobae.

Esta vacuna contra el coronavirus es un desarrollo de las farmacéuticas Pfizer, de Alemania, y BioNTech, de EE.UU.
Esta vacuna contra el coronavirus es un desarrollo de las farmacéuticas Pfizer, de Alemania, y BioNTech, de EE.UU.
Esta vacuna contra el coronavirus es un desarrollo de las farmacéuticas Pfizer, de Alemania, y BioNTech, de EE.UU.

“Los estudios anunciados por Pfizer son aparentemente auspiciosos pero es prematuro todavía. Los estudios llevan tiempo. Podemos tener datos parciales, pero hay que ver luego qué representan esos datos y qué población está beneficiada por ellos o no, o más beneficiada. Hay que ser cauto. Es verdad que la ansiedad en la pandemia nos lleva a apurar los tiempos y demás, pero no tenemos que perder de vista que son todos datos preliminares”, agregó el especialista.

Por su parte, la infectóloga Cristina Freuler, Jefa del Departamento de Medicina Interna del Hospital Alemán, “todo anuncio de una vacuna que pueda servir es realmente útil y esperanzador. El tema es que el hecho de que sea eficaz no implica que sea fácil su distribución por el mundo. La efectividad implica que también sea aplicada a las personas que la necesiten”.

“Una institución puede tener un freezer a -80 grados, pero el tema es también cómo llega a esa institución, lo cual hace complicada la distribución de la vacuna. Si es la única vacuna que vamos a tener debemos ver cómo nos adaptamos a esto. Pero hay otras vacunas también que tienen otros requerimientos. Hay que estar atentos a todo. Todavía sabemos muy poco. No debemos denostar a nadie, pero tenemos que observar cuáles son las posibilidades que tenemos como país para vacunar a todos en un futuro más o menos cercano, pero seguro”, explicó Freuler.

¿Cómo lo ve el mundo?

Los requisitos fundamentales de la cadena de frío plantean un desafío particularmente imponente para muchos países de América Latina, Asia y África, donde el intenso calor y suele agravarse por una infraestructura deficiente que hace difícil mantener intacta la refrigeración durante las entregas a las zonas rurales y las islas. Este es un problema para todo el mundo, dado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que alrededor del 70% de las personas tienen que inocularse para poner fin a la pandemia, y solo en Asia viven más de 4.600 millones de personas, es decir, tres quintas partes de la población mundial. Con calor tropical, comunidades insulares aisladas y escasez de congeladores ultrafríos, muchos países asiáticos no confían en que la vacuna experimental de Pfizer resuelva su crisis de COVID-19 en un futuro próximo.

"En cuanto al requisito de la cadena de frío de -70 grados, es un requisito importante. No tenemos tal capacidad. La tecnología que Pfizer está utilizando es una tecnología nueva. No tenemos experiencia en eso, así que los riesgos pueden ser altos”, dijo a Reuters el secretario de Salud de Filipinas, Francisco Duque. Inclusive, otros países asiáticos más ricos como Corea del Sur o Japón, advirtieron de los inconvenientes que supondría la distribución de la vacuna de Pfizer. “El almacenamiento va a ser un gran desafío para nosotros. No estoy seguro de lo preparado que está nuestro Gobierno con respecto al mantenimiento de la cadena de frío. Los hospitales en Japón no suelen tener congeladores de ultrafrío, pero creo que ya es hora de que empecemos a pensar en la logística de la vacuna”, dijo Fumie Sakamoto, director de control de infecciones del Hospital Internacional St. Luke’s en Tokio.

Precisamente, Japón está entre los tres países de la región Asia-Pacífico que han anunciado acuerdos de suministro para la vacuna Pfizer/BioNTech por 120 millones de dosis.

Kwon Jun-wook, representante de la Agencia de Control y Prevención de Enfermedades de Corea del Sur (KDCA), afirmó que la entidad quiere ver primero cómo progresa la vacunación en otros países y que revisaría a fondo su cadena de suministro. El país había experimentado recientemente problemas de almacenamiento en frío cuando tuvo que descartar unos 5 millones de dosis de vacunas contra la gripe porque no estaban almacenadas a las temperaturas recomendadas. Un estudio realizado en 2018 por encargo de la agencia determinó que solo una cuarta parte de las 2.200 clínicas privadas encuestadas tenían refrigeradores médicos, y que el 40% utilizaba refrigeradores domésticos.

Matshidiso Moeti, directora regional de la OMS para África, dijo que “la emocionante noticia del lunes de una posible vacuna eficaz que estará disponible, presagia importantes desafíos de las cadenas de frío para los países africanos por el tipo de vacuna que es”.

En Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) han recomendado a los departamentos de salud de los distintos estados de EEUU que no compren congeladores ultrafríos, que cuestan entre 10.000 y 15.000 dólares cada uno, ya que, según ellos, pronto estarán disponibles otras vacunas con requisitos de almacenamiento menos exigentes. Sin embargo, los hospitales con dinero de sobra hicieron caso omiso a la recomendación: cuatro importantes sistemas de salud de Carolina del Norte, Ohio, Dakota del Norte y California señalaron que ya compraron congeladores ultrafríos adicionales. Esta compra está fuera del alcance de los hospitales más pobres, especialmente aquellos en áreas rurales que apenas pueden manejar los gastos diarios. Casi la mitad de los hospitales rurales de EEUU operan con pérdidas desde abril de este año, expresó Alan Morgan, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Salud Rural. Y la pandemia ha debilitado aún más sus finanzas. Las poblaciones rurales son precisamente las más vulnerables al COVID-19 y las más necesitadas de una vacuna, añadió Morgan: “Cientos de pequeñas ciudades rurales en todo EEUU tienen un mayor porcentaje de ancianos, de bajos ingresos [residentes], y con múltiples problemas de salud crónicos”.

Otros detalles y más opciones

Aún sin la cuestión del congelador ultra frío, existen otros obstáculos para que la vacuna Pfizer esté disponible en las comunidades rurales. La compañía planea enviar la vacuna a los distribuidores en contenedores de almacenamiento de 1.000 a 5.000 dosis. Los contenedores mantendrán las vacunas a -75 C en hielo seco, durante 10 días. Una vez abiertos, pueden usarse durante 15 días más con re-congelación cada cinco días, aunque las cajas se pueden abrir solo por un minuto a la vez no más de dos veces al día. Las dosis pueden sobrevivir cinco días más mientras están refrigeradas. “Requiere un esfuerzo muy, muy coordinado”, afirmó Paul Biddinger, director médico de emergencias en Mass General Brigham en Boston.

Esto hará necesario que la logística reduzca al mínimo el margen de error para lograr que el material llegue en el momento justo y no quede almacenado tiempo de más en condiciones insuficientes. Por su parte, todos los países que compren este tipo de vacunas deberán poner a punto (o construir desde cero) sus redes de producción, almacenamiento y transporte de ultracongelación. Así, buena parte del trabajo recaerá sobre empresas que no pertenecen a las industrias médica ni farmacéutica. Las principales empresas de mensajería estadounidenses, incluidas UPS y FedEx, ya cuentan con redes de congeladores que emplean para enviar alimentos perecederos y suministros médicos.

“Es probable que el requisito de temperaturas extremadamente frías provoque el deterioro de muchas vacunas”, advierte Michael Kinch, especialista en vacunas de la Universidad de Washington en St. Louis. “Su producción es costosa, su componente es inestable, también requiere transporte en cadena de frío y tiene una vida útil corta”, advirtió Ding Sheng, director de Global Health Drug Discovery Institute con sede en Beijing, que ha recibido financiación de la Fundación Bill & Melinda Gates.

Otro tema que mantiene alerta a las autoridades sanitarias es la necesidad de una capacitación masiva de paramédicos para administrar las dos dosis, especialmente en áreas rurales donde el estado tiene menor presencia.

AstraZeneca, en alianza con Oxford, aclaró que las dosis llegarán en el primer semestre de 2021, en la medida en que antes se superen los ensayos clínicos.
AstraZeneca, en alianza con Oxford, aclaró que las dosis llegarán en el primer semestre de 2021, en la medida en que antes se superen los ensayos clínicos.
AstraZeneca, en alianza con Oxford, aclaró que las dosis llegarán en el primer semestre de 2021, en la medida en que antes se superen los ensayos clínicos.

Por ello, la vacuna de Johnson & Johnson (también en la Fase III) ha sido destacada por requerir una sola dosis. A su vez, la fórmula que está siendo desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford, debe conservarse fría, pero no congelada. Los expertos ya habían indicado la necesidad de que más de una vacuna presente resultados exitosos y, en base a los distintos requerimientos, los gobiernos podrían usar diferentes vacunas según cada región y las capacidades locales.

Fuente: INFOBAE

Lo más leído

Leé más

¿Qué te pareció esta noticia?

66.153846153846% Me interesa
6.1538461538462% Me gusta
4.6153846153846% Me da igual
1.5384615384615% Me aburre
21.538461538462% Me indigna

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario