El invierno que nadie imagina
El tiempo es una amenaza para la llegada de la denominada “segunda ola” de contagios de coronavirus en Argentina, en un contexto donde la carrera de la vacunación -sobre todo a los pacientes de riesgo mayores de 60 años- es indispensable para evitar más muertes en el país. En Neuquén, la vacunación marcha a ritmo sostenido pero aún se está lejos de la población objetivo de 178.000 personas. Con los más de 61 mil vacunados hasta el momento, se está en poco más del 34% de ese objetivo, priorizando la inoculación de las personas de más de 70 años, que es la población de riesgo. Es realmente es un factor importante, sumado a la disponibilidad de dosis, más allá de los operativos de vacunación y la logística. Entre una dosis y otra de la vacuna tiene que pasar un mes. Es decir que las personas mayores de 80 años que se vacunaron a principios de febrero, ya recibieron el segundo componente en estos días. Pero el problema es hacia adelante: comienzan los días fríos, el Gobierno nacional anunció que habrá problemas con la llegada de más dosis y las provincias quedan al amparo de su propia logística. Es por eso que ayer el gobernador Omar Gutiérrez salió a centrar la política sanitaria en los adultos mayores, más allá de la vacunación necesaria para los trabajadores del sistema de Salud. “El 80 por ciento de las personas fallecidas tenían más de 60 años y el 80 por ciento de las personas contagiadas tienen menos de 60 años, por eso es muy importante priorizar a la población de riesgo en la inmunización”, dijo, en referencia a la necesidad de que gran parte de esta población de riesgo sea vacunada antes del invierno. Más allá de la logística y de las 65.700 dosis que llegaron a Neuquén, aún quedan dudas sobre el futuro.
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- Columna de Opinión


