La discusión de cómo se van a actualizar los salarios a partir de marzo tiene un conflicto latente, antes del inicio de clases: ¿sostendrá el gobierno el cálculo trimestral por la inflación? A un mes de iniciar el ciclo lectivo en la provincia, el secretario general de ATEN, Marcelo Guagliardo, ya advirtió sobre el posible conflicto, más allá de la decisión de las asambleas y la discusión de fondo. El dirigente da por descontado que eliminar la cláusula gatillo es sinónimo de un paro en puerta.
“La Cláusula de Actualización Trimestral Automática por IPC nos permitió, por lo menos, no perder más contra la inflación. “¿Qué pretenden? ¿Paralizar Neuquén? ¡Y no lo digo sólo por el paro que vamos a tener que hacer, sino porque no se va a vender ni un clavo!”, expresó ayer Guagliardo en su cuenta de Facebook.
El posible fin del IPC en Neuquén es un reflejo de lo está sucediendo en el país en el gobierno de Alberto Fernández, que busca sumar apoyo político para la renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional. El drama local es cómo hará el gobierno de Omar Gutiérrez para barajar y dar de nuevo con los gremios, con una fórmula exitosa que trajo un poco de paz social y peleas guionadas después de la aplicación del IPC, durante la gestión del ex ministro de Economía, Norberto Bruno.
La ventaja que tiene el gobierno neuquino es que no pondrá nada en juego este año, debido a que no hay elecciones y, por lo pronto, podrá hacer algún tipo de ajuste sin que haya sobresaltos en las urnas. Pero los gremios tienen un rol y una función y es probable que no dejen pasar este mal trago tan fácilmente. Como siempre, se espera que ATE impulse una conciliación compleja, donde hay que quedar bien con todos.


