El mismo grito: ¿hasta cuándo?

Lucía Pérez y Delia Aguado nos duelen. También Lorena Carrasco, Claudia Pérez, Karina y Valentina Apablaza y Elma Hernández. Son los nombres que engruesan la lista de mujeres muertas y que posicionan a la provincia con la segunda tasa de femicidios más alta del país y con peores cifras que en 2017.

“¿Era Lucía una adolescente que podía ser fácilmente sometida a mantener relaciones sexuales sin su consentimiento?”, se preguntaron los jueces en el fallo que exculpó a los acusados por el femicidio y abuso sexual de la joven marplatense, que en 2016 impulsó el primer paro de mujeres y ayer motivó uno nuevo.

Te puede interesar...

No queremos más Lucías y Delias ni un Estado que no nos sabe escuchar, acompañar ni entender.

¿Hasta cuándo?, nos preguntamos nosotras desde siempre. ¿Hasta que ellas se sientan protegidas por el Estado denunciando a su golpeador o abusador? ¿Hasta que la policía quiera tomarles la denuncia sin responsabilizarlas por la golpiza o la violación? ¿Hasta que la Justicia tampoco las culpe a ellas en lugar de a los violentos? ¿Hasta que el botón antipánico funcione? ¿Hasta que las órdenes de restricción sirvan de algo? ¿Hasta que la Justicia no tarde siete meses en ordenar la recaptura de un prófugo acusado por femicidio? Hasta que todo eso y más. Hasta que el Estado y los gobiernos incluyan la problemática en sus prioridades de gestión y destinen un presupuesto coherente. Hasta que las proclamas contra la violencia machista y las casas refugio no aparezcan después de un doble femicidio que sacude a una provincia entera. Hasta que entiendan que sin contención y prevención no hay ni una menos. Porque no queremos más Delias ni ocupar puestos altos de tristeza que no evidencian más que la negligencia de un Estado que no las supo escuchar, acompañar ni atender.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído