Igual que la gestación de un ser humano, el nacimiento del gobierno de Alberto Crespo tardó nueve meses en concretarse. En numerosas ocasiones, se enumeraron las dificultades que tuvo el novel intendente de Plaza Huincul para llevar adelante las ideas y proyectos que lo llevaron a gobernar esta ciudad. Baste sólo con recordar la toma generalizada de terrenos, la salida de Mario Esperón del bloque de la Concertación y las constantes protestas de desocupados frente al municipio.
En esta semana se habló de ideas en Plaza Huincul y no de resolución de conflictos. El primer ejemplo es el avance obtenido en la financiación del parque temático paleontológico. Esta idea de generar un paseo de dinos que atraiga principalmente a los niños también interesó a las empresas de la zona. Justamente, el sector empresario fue uno de los espacios sociales donde mejores respuestas obtuvo el intendente Crespo. Su buena imagen ayudó a ello, seguramente.
El hecho es que hay intenciones de financiar parte del proyecto, que si avanza en la aceptación dentro de los programas culturales de Nación, podrá ser una realidad para el próximo año. Este será el primer paso serio hacia el turismo paleontológico, que hasta ahora se redujo al trabajo en el museo Carmen Funes.
Hay otras muestras de madurez, como la elaboración de un código ambiental que ingresó al Concejo Deliberante en la última sesión ordinaria. Esta es una norma elemental en una comunidad petrolera. Aquí siempre se esperan inversiones en el área de la petroquímica, por lo que el trabajo de la dirección de medio ambiente debe ser firme y contar con una ordenanza que norme los controles es primordial. Este proyecto será evaluado por los ediles, por lo que habrá que seguir su curso.
Plaza Huincul recibió también la noticia de la construcción de 36 viviendas, obtenidas a través de la gestión del gobierno provincial en Nación. Si bien la cifra no equipara de ningún modo la demanda de nuevas casas, es un paso más hacia el crecimiento de la ciudad. La planificación realizada previamente, incluso durante la gestión de Silvia Otaño, indica que Plaza Huincul crecerá hacia la zona sur.
Todavía hay protestas, cada tanto, frente al municipio pero se les impusieron límites. Uno de ellos es que no corten el tránsito por la avenida principal de la ciudad, el otro es que se cierra el diálogo cuando se encienden los neumáticos. En ese marco de respeto hacia el resto de los vecinos, las protestas de desocupados pasan a un segundo plano en la agenda política del intendente Crespo.


