Buenos Aires
Una de cada tres galletitas en la Argentina contiene grasas trans, que aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, a pesar de que una ley indica que para diciembre de 2014 deben eliminarse de los alimentos.
Así se desprende de una investigación realizada por FIC Argentina, organización sin fines de lucro que promueve políticas para prevenir enfermedades crónicas no transmisibles, sobre 878 productos que tienen grasa en su composición.
En el trabajo se detectó que de un total de 225 tipos de galletitas evaluadas, 1 de cada 3 contiene grasas trans.
Las grasas trans se obtienen mediante un proceso industrial de hidrogenación de aceites de origen vegetal y se utilizan en los procesos de producción porque ofrecen ciertas ventajas para las industrias de alimentos (como mayor conservación y solidez, entre otras).
Sin embargo, se ha comprobado que su consumo aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como el infarto. Por esto, la Declaración de Río de Janeiro “América Libre de Grasas Trans” en el año 2008 recomendó su sustitución.
Según el tipo de galletita, el estudio de FIC Argentina mostró que el 68% de las galletitas dulces rellenas tiene grasas trans. Les siguen los bizcochos y galletitas variadas con un 62 por ciento, luego las galletitas dulces secas con un 24%, las crackers o galletitas de agua con un 10% y en último lugar las galletas de arroz con un 5%.
Liderazgo
Según datos de Euromonitor International, Argentina lidera el consumo per cápita de galletitas en América y es uno de las más altos del mundo, con cifras de 10,1 kilos per cápita al año.
Esto se debe a que en nuestro país las galletitas son una parte de la dieta diaria, pues se consumen tanto en el almuerzo y la cena como en el desayuno y la merienda.
Además de las galletitas, las categorías con mayor cantidad de productos con grasas trans son: baños de repostería (83,3%), alfajores (28,6%), productos de panadería (budines, grisines, masitas, 31,6%) y los platos listos como arroces y pastas (27,8%). El consumo de grasas trans eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares -primera causa de muerte en Argentina y en el mundo -, de muerte súbita de origen cardíaco y de diabetes. Esto se debe a que las grasas trans incrementan el colesterol LDL (conocido como colesterol “malo”) y disminuyen el colesterol HDL (colesterol “bueno”).
Según la Organización Mundial de la Salud, una ingesta diaria de apenas 5 gramos de grasas trans aumenta en un 25% el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
Presentes en muchas comidas habituales
Las grasas trans se encuentran en los alimentos elaborados industrialmente con aceites vegetales y también en aperitivos y snacks salados, como papas fritas, palitos, galletas, pizzas, margarinas, barritas de cereales, hamburguesas, magdalenas, empanadas y productos precocidos como canelones y croquetas, entre muchos otros.


