"A mi padre le decía que no me voy a conformar con ser aquella que murió con las ganas de ser Ornella", comentó.
Neuquén > Camina desinhibida a metros de la Municipalidad, segura de sí misma mientras la gente se codea para avisarse que ella va a pasar. Ornella Infante no pasa desapercibida y no la detiene lo que puedan llegar a decir porque desde que consiguió el DNI de mano de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, hace una semana, legalmente es ya reconocida como una mujer. Y asegura que está decidida a “ir por más”.
Santiagueña de nacimiento, neuquina por adopción desde hace once años, es la actual coordinadora en la Patagonia de la Asociación Travestis, Transexuales y Transgéneros de la Argentina (ATTTA) y secretaria general adjunta de la Mesa Nacional por la Igualdad filial Río Negro.
Tras la aprobación de la Ley de Identidad de Género, Ornella fue la primera trans neuquina en recibir el DNI con el cambio de sexo, el pasado 2 de julio, en un acto que se llevó a cabo en la Casa Rosada (ver "Antes el Estado me llevaba presa...").
“Mi construcción de identidad empieza desde la infancia, no es que con mi uso de razón a los cuatro años me dije: ahora voy a empezar a ser chica. No es algo que decidís, es algo que va por dentro. No tengo registro de que alguna vez me haya gustado algo masculino, ni la ropa, ni los juegos”, recordó.
De niña ingresó a un colegio católico mixto de Santiago del Estero, el Instituto Santo Tomás de Aquino. A los 4 años, la maestra de Jardín les recomendó a los padres que debía hacer tratamiento psicológico porque no tenía integración con los demás chicos y no le parecía que debía estar con las nenas, con las que prefería jugar.
La secundaria no la sufrió porque dice que donde estuvo lideró, menos en la Universidad Católica, donde empezó a cursar para ser escribana, pero no le dieron tiempo, recuerda entre risas.
Es la hija mayor, seguida por dos hermanas mujeres y un hermano menor. “El miedo a enfrentarse con los padres es el primer miedo. ¿Cómo se los decía? De haber sabido que mis viejos me iban a decir que estaba todo bien, les hubiese dicho antes. Tuve una discusión menor con mi mamá, de marica alborotado, y me fui de casa. Cuando habla mi pareja con mis viejos, que se pensaban que era mi amigo, le cuenta acompañado de su madre lo que sucedía entre él y yo. Se me adelantó”, explicó Ornella.
Ser lo que quiero ser
“Mi viejo me dijo que ya lo sabía. Y hasta el día de hoy me dice que mientras yo esté bien, él es feliz. Eso es lo que a mí me da empuje. Tengo el apoyo de las personas que más quiero y amo, que es el de mi familia”, enfatizó.
A los 17 comenzó su construcción de género. Lo primero fueron los glúteos, después la cadera y posteriormente el tratamiento hormonal.
“Ya cuando te sacás el primer pelo de la ceja sabés que no hay vuelta atrás. No tuve una etapa de gay, pasé de chico a chica cuando terminé el secundario. Ahí dejé de ser quien era para pasar a ser quien verdaderamente quería ser: Ornella”, afirmó.
Prefiere evitar revelar su nombre anterior al que nunca registró como propio.
A partir de esa revelación, señala que la cobijaron aún más. “Siempre fui muy protegida por mi familia, y al salir me llevó a sufrir mucho la condena social. De estar bajo la protección de padres superpresentes pasé a conocer lo que es la condena policial siendo arrestada por vestirme como mujer. Jamás fui una trabajadora sexual, jamás fui una delincuente, sin embargo, me dejaban detenida con presos comunes, picaneada en 1995 en Tucumán”, comentó.
Inserción
Destaca que en la actualidad cuentan con el reconocimiento del Estado pero aún necesitan algo fundamental para gozar plenamente de los derechos e igualdades: la inserción en el campo laboral y político.
Afirmó que no puede creer que Neuquén haya sido la penúltima provincia en suprimir (en 2011) los códigos contravencionales siendo la Capital de los Derechos Humanos.
“No es que no hayamos tenido incidencia política al respecto, no nos escuchaban. Hoy es políticamente correcto recibir al transexual por los logros que hay, por el Matrimonio Igualitario, por Ley de Identidad o porque no les queda otra. Pero sabemos cómo algunos políticos y funcionarios votaron en ese momento”, advirtió.
Reconocimientos
Durante el reconocimiento oficial, no dejó de recordar a Claudia Pía Baudracco, fundadora de ATTTA quien empezó con la idea de la Ley de Identidad. Baudracco, quien falleció el 18 de mayo pasado a los 42 años, es para Ornella "la principal artífice de la Ley". "Sin alcanzar a percibir su identidad, en el cementerio su placa está inscripta con un nombre que no tiene nada que ver con ella. Es muy triste. Si estuve en el Salón de Mujeres de la Casa de Gobierno fue gracias a Claudia, a Marcela Romero y a María Rachid”, agregó.
“Afortunadamente sé lo que es vivir en pareja, amar y ser amada. Lamentablemente mi marido falleció hace dos años en un accidente de tránsito. Ahora a lo que apunto es a la igualdad de mis compañeras”, resumió Ornella.


