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La Mañana regularización

En la meseta temen una especulación con tierras

Nueva Esperanza pide que regularicen las tenencias.

Neuquén.- Los vecinos de Colonia Rural Nueva Esperanza no dejan de esperar que soplen mejores aires después de cada elección. Pero, paradójicamente, están cansados de que su propia esperanza se ponga siempre a prueba para encaminar de una vez por todas las soluciones a las múltiples carencias que padecen en infraestructura, servicios, transporte y el dominio de las tierras que habitan con más penurias que satisfacciones.

Les resulta sugestivo que el desinterés por darles las respuestas que se piden vayan a tono con las crecientes especulaciones inmobiliarias en esas tierras tan cercanas al nuevo nudo vial metropolitano y al recién inaugurado tercer puente.

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Esa presunción es abonada incluso por el bloque del MPN en el Concejo Deliberante. “Es así, el problema de fondo es la gran especulación inmobiliaria”, sostiene el edil Marcelo Marchetti.

El presidente de la vecinal de la meseta, Carlos Coronel, reclama que, de una vez por todas, las autoridades municipales les permitan escriturar sus tierras y que se respete el destino elegido para esa zona: la creación de un cordón productivo que no solamente les dé la posibilidad de ganarse el pan de cada día, sino también crear fuentes de trabajo y aportar a la economía de la ciudad.

En Nueva Esperanza se calcula que viven 1600 familias. Estiman que tal cifra representa ocho mil personas. No tienen el dato exacto porque tampoco se confeccionan estadísticas. Y si se hicieran, “sobraría” gente y se desnudaría aún más la alarmante falta de servicios como agua corriente, electricidad, cloacas y transporte público.

Otra de las paradojas que se presenta es que en ese sector de la ciudad se producen cerdos de primera calidad, que algunos chancheros consiguen poner en el mercado a precios accesibles y sin por eso perder rentabilidad. Pero se trata sólo de una pequeña porción de los crianceros que trabajan en la meseta.

A la gran mayoría de los chancheros les está vedado el acceso a préstamos o microcréditos para producir, por el sólo hecho de estar flojos de papeles. Desde hace más de 10 años les vienen prometiendo regularizar las tenencias, pero todo queda en promesas.

El Plan Urbano Ambiental (PUA) es claro respecto del perfil productivo que debería tener Nueva Esperanza. Pero la realidad es que los usos de las tierras se modifican permanentemente. De pequeñas parcelas de ganaderos artesanales pasan a ser lotes residenciales en medio de un gran basural donde no faltan numerosas jaurías hambrientas que pueblan cada vez más esa inhóspita geografía.

El Municipio promete mejorar las cosas, organizan reuniones, llenan papeles, pero la regularización dominial no se concreta.

Por esas razones es que entre los pobladores de Nueva Esperanza crece la sospecha de que con el tercer puente se acentuarán las especulaciones inmobiliarias.

“Somos vecinos de segunda”

El presidente de la vecinal de Nueva Esperanza, Carlos Coronel, dice que la gente en la meseta se siente postergada porque los tratan como vecinos de segunda.

“Cada derivación que hacen desde la sala de salud del barrio es al hospital Heller, pero no tenemos transporte para llegar. La gente aprovecha el colectivo que pasa cerca del centro y va al Castro Rendón, pero ahí no los atienden porque dicen que nuestro hospital de referencia es el Heller”, se queja Coronel.

Falta de ayuda

Para graficar más el estado de abandono que dicen sentir, cuenta que los carteles con los nombres de las calles tuvieron que hacerlos los propios vecinos porque nunca consiguieron que desde el Municipio vayan a colocarlos.

Coronel también señala las precarias condiciones en las que trabajan los crianceros.

“La otra noche un vecino perdió toda la producción de lechones porque la chancha no pudo parir en las condiciones mínimas de atención. Se le fueron de las manos como 15 mil pesos, justo cuando habrá mucha demanda por las fiestas de fin de año”, explica.

Crearán un organismo para darle impulso al desarrollo

Luego de las elecciones del domingo 22, el Concejo Deliberante tratará un proyecto de ordenanza, que ya recibió apoyo unánime en la comisión de Ecología, destinado a crear la Unidad de Gestión Ambiental, Territorial y Productiva en el barrio Colonia Nueva Esperanza.

El objetivo de la Unidad de Gestión será formalizar la implementación de la propuesta integral de desarrollo urbano productivo, con un abordaje interdisciplinario del ambiente y la sustentabilidad del barrio.

En este sentido, el concejal Marcelo Marchetti (MPN), impulsor del proyecto, explicó que es importante que la ciudad de Neuquén pueda tener diversificación económica y que avance con un polo productivo en el sector, en vez de que se destinen esas tierras a otros fines, como el de desarrollos inmobiliarios o para servicios industriales.

El organismo estará integrado por instituciones como el EPAS, el EPEN y Recursos Hídricos, así como por el Municipio.

El bloque del quiroguismo en el Concejo Deliberante votó a favor del dictamen del proyecto en la comisión de Ecología.

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