Es la primera vez que el monarca, y no el jefe del Ejecutivo, disuelve las cámaras parlamentarias y llama oficialmente a comicios porque también es la primera vez que en el país no se logra formar Gobierno tras unas elecciones.
Es la primera vez en la historia del país que se debe convocar a nuevos comicios por falta de acuerdo.
Asumió el cargo el 13 de enero, cuando se constituyó una cámara en la que la fragmentación y los vetos cruzados entre los partidos hicieron imposible el acuerdo para la investidura de un jefe de Gobierno. El plazo legal finalizó en la medianoche del 2 de mayo.
España repetirá pues elecciones algo más de seis meses después de las del 20 de diciembre, confiando en que la constelación postelectoral -o la disposición de los líderes políticos- sea otra para evitar que se repita la situación inédita de bloqueo político.
El nuevo Parlamento se constituirá el 19 de julio y a partir de ahí las formaciones políticas podrán oficialmente negociar. Ya desde hace días engrasan su maquinaria electoral para la nueva campaña, que arrancará el 10 de junio. La consigna es la austeridad.
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