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Fugitivo y en situación de calle cometió un asesinato

El joven detenido por un crimen en Allen es neuquino. Estaba hace tres días en la localidad y tenía un pedido de captura en su contra.

El presunto autor de un crimen ocurrido en Allen, este sábado, es un joven neuquino que tenía un pedido de captura vigente y se encontraba en situación de calle. Hacía apenas tres días que se había trasladado hasta la localidad rionegrina; y en circunstancias que todavía no fueron esclarecidas, golpeó a la víctima con una botella de cerveza en su cabeza, luego extrajo un cuchillo y le asestó dos puñaladas mortales.

Durante la audiencia de formulación de cargos, realizada este mediodía, un juez ordenó que quede preso 3 meses por homicidio simple. Fue identificado como Matías Rubén Tamborindegui.

La víctima -Flavio Jesús Ibáñez, de 27 años- murió como consecuencia de una hemorragia interna provocada por las lesiones de arma blanca que le causó el imputado.

No se sabe aún cual fue el motivo de la discusión que mantuvieron en la vereda de la calle Omar Carrasco. Pero no estaban solos. Había otro joven con ellos que dio cuenta de cómo fue el hecho.

De acuerdo a la teoría que abona la fiscalía, el crimen ocurrió entre las 8.30 y 9 del sábado. Sobre calle Omar Carrasco, el acusado, la víctima y el testigo directo discutían en la vereda. En ese escenario, Tamborindegui golpeó a Ibáñez. Acto seguido extrajo un cuchillo, comenzó a correrlo y lo alcanzó en calle Mascardi, donde lo mató a puñaladas.

Vecinos del lugar encontraron el cuerpo y convocaron a la Policía. El fiscal Luciano Garrido destacó el trabajo de la prevención al observar el momento preciso en que el victimario quiso refugiarse en un domicilio ajeno, sin el consentimiento de su propietario. Los efectivos ingresaron y lo identificaron. "Este comienza a decir que había atacado a una persona y preguntaba si estaba con vida", relató el fiscal.

Los policías notaron que la puerta de ingreso tenía una mancha roja que parecía sangre. Era grande. Luego, cuando se libró la orden de allanamiento, encontraron otros elementos de prueba que complican al acusado. Estaba el cuchillo con el que se presume apuñaló a la víctima.

Secuestraron, además, un producto de limpieza con el cual el imputado pretendía limpiar todos los rastros de sangre que lo incriminaban. Por ejemplo, las manchas que tenía en la zona de la botamanga de su pantalón jean. En tanto, testigos que no lo conocían y declararon pudieron identificar al acusado por la ropa que tenía puesta. Su remera y zapatillas.

Pero, sin dudas, el testimonio más importante que señala la participación del imputado y su autoría en el hecho es del joven que estaba con él cuando comenzó a discutir con la víctima.

La defensa no tuvo objeciones, aunque solicitó que la prisión preventiva sea de un mes porque evalúan una salida alternativa al conflicto (con el fin de no llegar a un juicio oral y público).

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