Estados unidos. Un macabro hallazgo en una vivienda de Estados Unidos podría resolver uno de los casos policiales más enigmáticos del país.
En un barrio de Montana, al noroeste del país, los dueños de una propiedad comenzaron a limpiar su casa tras ser entregada por los últimos arrendatarios, quienes dejaron tal desastre que fue necesario contratar a una empresa especializada en limpieza para que sacara la basura. En un momento, los empleados encontraron una misteriosa caja oculta en el cobertizo y, al abrirla, hallaron fragmentos óseos humanos.
Las piezas fueron estudiadas por el Laboratorio del Crimen del Estado de Montana y se determinó que pertenecían a tres niños, quienes al momento de su muerte habrían tenido entre 2 y 4 años, 5 y 8 años y 6 y 10 años.
El macabro hallazgo causó impacto en Estados Unidos y la noticia llegó hasta Michigan, a casi tres mil kilómetros de distancia. Hace siete años, en esta ciudad desaparecieron tres menores de edad que coinciden con la descripción de los restos óseos encontrados en Montana.
Los hermanos Andrew, Alex y Tanner Skelton desaparecieron en 2010 en extrañas condiciones y hasta hoy no se tiene ninguna pista de su paradero. Tras la separación de sus padres, Zuversy y John Skelton, los tres hermanos quedaron bajo la custodia de su madre. Pese a este régimen, el hombre podía pasar fechas importantes con los menores y así fue en el Día de Acción de Gracias hace siete años. Sin embargo, tras esa celebración, los tres hermanos nunca volvieron al hogar.
Según declaró el padre, él mismo entregó a sus hijos en adopción para “protegerlos” de su madre, pero nunca reveló dónde se encontraban. Por este hecho fue condenado a 15 años de prisión.
Aunque la policía declaró que hasta el momento no hay una conexión directa entre la desaparición de los hermanos Skelton y el hallazgo de restos óseos en Montana, se inició una nueva investigación para determinar posibles vínculos entre los dos casos.
2900 Los kilómetros que separan Montana de Michigan, donde vivían los tres menores.
Detalles de una relación macabra
El padre de los chicos, mientras estaban desaparecidos, fue detenido e interrogado por la Policía de Morenci. Pero las explicaciones que dio fueron ridículas y enardecieron a las autoridades. Relató que había dado en custodia a sus tres hijos a una organización para que los protegieran de su madre. Les recordó a los oficiales que en 1998 Zuvers había sido condenada por tener sexo con un menor de 14 años, y dijo que la historia se estaba repitiendo con sus hijos. Sin embargo, no informó a qué institución los había entregado. Fue acusado de encarcelamiento ilegal y de secuestro parental, aunque este segundo cargo luego caería. En el momento de su condena, la jueza Margaret Noe le dijo a Skelton que nunca quiso devolver a los niños pese a sus órdenes. “Sus explicaciones fueron ridículas, aunque más tristes que otra cosa”, señaló la magistrada antes de sentenciarlo a una pena de entre 10 y 15 años de prisión. Permanece en el Correccional de Bellamy Creek, en Ionia, Michigan.
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