Harán diques para que la Ruta 7 no quede bajo agua

Nación envió fondos para atenuar los daños que ocasionan las lluvias.

Adriano Calalesina
adrianoc@lmneuquen.com.ar


Neuquén.- En los 15 kilómetros que separan Neuquén de Centenario ya casi no se huele ese aroma a peras y manzanas de sus antiguas chacras.

Por el contrario, los olores cloacales y la nueva vida que le imprimen los loteos hicieron que esa franja al costado de la Ruta 7 tuviera otra vida, al calor de nuevos barrios.

Es por eso que desde hace unos años, y con los antecedentes de las fuertes tormentas, ni los vecinos ni el gobierno provincial quieren pasar un mal trago y evitar los desastres de las lluvias en la región.

Se trata de un proyecto para construir 38 diques en la segunda meseta a lo largo de unos seis kilómetros a la vera de la Ruta 7. El objetivo es que el agua que baja rápido de las bardas lo haga en forma más pausada para evitar que se rompa la ruta, que quede bajo agua y así perjudicar los barrios y countries de las chacras.

Pero no sólo se trata de aliviar el problema a los nuevos barrios, sino también a los vecinos del sector frente al ex peaje (barrio 11 de Octubre) y a los chacareros que se ven inundados cada vez que llueve a raudales.

Es una obra millonaria que en su momento fue gestionada al Fondo Federal de Infraestructura Hídrica que tendrá un plazo de ejecución de al menos un año.

La llegada de los fondos (unos 17 millones de pesos en una primera etapa) fue anunciada días atrás por el propio gobernador Omar Gutiérrez. El proyecto había sido presentado en su momento por el municipio de Centenario con la autorización de la Dirección de Recursos Hídricos de la provincia.
"A partir de la gestión de un nuevo gobierno nacional nos pusimos en contacto con el actual intendente de Centenario, Esteban Cimolai, con el objetivo de encauzar las negociaciones y poder comenzar a ejecutar cuanto antes la primera etapa de la obra de los azudes aluvionales", dijo el subsecretario de Recursos Hídricos, Horacio Carvahlo.

En varias alcantarillas

Los 38 azudes se ubicarán en correspondencia con los cañadones afluentes a las alcantarillas 14 a 24 de la multitrocha que van desde el acceso a Centenario hasta el ingreso al Mercado Concentrador.
Cada vez que llueve, desde la barda baja material arcilloso que vuelve peligrosa la calzada. Además, en algunas ocasiones la ruta se llena de agua y resulta difícil manejar, y por el tránsito petrolero, toda la multitrocha es un peligro.

Las obras de protección están constituidas por azudes de gaviones. Al colocarlo en los cañadones, el agua corre más lentamente hacia la ruta, disminuyendo el impacto.

Los trabajos de defensa se harán en un contexto en el que por la segunda meseta Centenario y Neuquén cada vez están más unidos. Es por eso que no será extraño que en algún momento haya que reformular el proyecto debido a la instalación de nuevas urbanizaciones al costado de la Ruta 7.
Será un debate futuro, en el marco de un progreso descontrolado.

38.000.000 pesos costará la obra completa en dos etapas.

En principio, se colocarán gaviones para que el agua desemboque en los alcantarillados a la vera de la multitrocha. Pero hay otra segunda etapa de los trabajos, que consiste en desagotar todas esas lluvias hacia el río Neuquén. Algunos sectores de Centenario, como la calle 2, son los más perjudicados cada vez que se producen tormentas.

Los malos recuerdos de Nueva España

La tormenta estaba anunciada justo para el 7 de abril de 2014. El servicio meteorológico no se había equivocado y los mecanismos desde el gobierno provincial y los municipios -para atenuar los efectos de la tormenta- funcionaron bien, a pesar del desastre.

Pero los malos recuerdos para los vecinos del barrio Nueva España no se fueron de un día para el otro. Algunos de ellos quedaron con secuelas psicológicas.

Esa noche, en el sector rural de Centenario, un "río violento" bajó desde las bardas y arrasó con varias casas que estaban asentadas en un cañadón, donde ya les habían dicho que no construyeran.
Alrededor de 20 familias fueron evacuadas y la solidaridad de los vecinos, los partidos políticos y agrupaciones sociales desembarcó en el barrio para asistirlos.

"Tuve miedo muchas veces en mi vida, pero esa noche tuve pánico e impotencia porque no sabíamos qué hacer. Es algo que sobrepasa. Nos llevó todo, el agua, la luz y el gas. Tuve que largarme a llorar en un rincón hasta que se pase todo", expresó días después de la tormenta Miguel Solorza, un vecino histórico que vive en el lugar.

Tras el desastre, hubo replanteos desde el gobierno provincial y la comuna para realizar obras de contención en ese sector. Sin embargo, los diques que se pretenden construir no van a beneficiar directamente al barrio.

Allí, la mayoría de los vecinos construyeron al pie de la barda, con el peligro que implica. La zona es difícil de regularizar por los problemas hídricos.

La "miniciudad" que aún no se construye

El proyecto de hacer una miniciudad de unos 4200 lotes entre Centenario y Neuquén, detrás del Mercado Concentrador, aún está en standby. Será en esa zona donde se instalarán algunos de los diques de contención de lluvias. El proyecto fue anunciado hace dos años por el entonces ministro de Desarrollo Territorial, Leandro Bertoya. El emprendimiento iba a costar unos 94 millones de pesos y se lo iban a atribuir Zoppi Hermanos SRL y ASPA SRL. Una empresa iba a desarrollar la zona y la otra, vender los lotes. Toda la zona de la meseta tiene hoy grandes problemas para evacuar las lluvias. El desarrollo de loteos y el crecimiento del parque industrial ha modificado algunas de las líneas de desagote hídrico.

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