Héroe y leyenda

Genio y camaleónico del rock, David Bowie murió a los 69 años tras un cáncer. Dejó un legado imborrable es sus cinco décadas de música.

Londres.- Innovador, glamoroso, vanguardista, único, genio, hombre camaleónico del rock. Son algunas de las definiciones que se escucharon y seguirán escuchándose sobre David Bowie, el enorme artista y músico británico que ayer falleció a los 69 años tras luchar 18 meses contra un cáncer. La leyenda de la música que pone al rock mundial de luto el viernes había publicado su último disco, Blackstar, coincidiendo con la fecha de su cumpleaños. Con ese álbum, el cantante demostró que seguía dispuesto a sorprender, introduciendo en él aires de jazz y toques electrónicos.

Su hijo, Duncan, confirmó la noticia con un emotivo tuit en el que publicó una foto en blanco y negro de un jovencísimo Bowie con Duncan de bebé en los hombros. Y un mensaje: "Lo siento mucho y es triste decir que es verdad. Estaré desconectado por un tiempo. Amor para todos".

Siempre he tenido una repulsiva necesidad de ser algo más que un ser humano

El denominado "Duque Blanco" es sin duda uno de los grandes artistas; músico, artista visual, actor, compositor, un pensador de la cultura que abundó en personajes y con una obra de enorme calidad que provocó y guió a músicos de todo el planeta.

A medida que envejezco, las preguntas se reducen a dos o tres: ¿Por cuánto tiempo? ¿Y qué hago con el tiempo que me queda?".


Viaje musical

En su larga trayectoria discográfica, que comenzó a fines de los 60 con la publicación de su primer álbum homónimo, Bowie ganó fama con "Space Oddity", una mítica balada sobre la historia de Major Tom, un astronauta que se pierde en el espacio. En ella la psicodelia, el avant garde rock y la canción pop se dan la mano.

Tiempo después de ese primer éxito, David Robert Jones -su verdadero nombre- viajó a Estados Unidos, donde conoció a Iggy Pop y Lou Reed. Esa fue la semilla para su maravillosa criatura musical: Ziggy Stardust. Su alter ego jugaba con la ambigua atracción de un ser andrógino, sexual, excesivo y con la estética del glam rock. Esa combinación hizo que Ziggy se convirtiera en una estrella natural y novedosa. The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars se lanzó en junio de 1972 y reunió conceptualmente lo mejor de sus discos anteriores: el rock crudo de The Man Who Sold the World y la experimentación de Hunky Dory. El corte fue "Starman" fue la piedra fundacional del reinado de Bowie durante los 70.

Brillante trilogía

En la segunda mitad de los 70 gestó la llamada Trilogía de Berlín. Junto a Brian Eno, dio vida a obras brillantes como Low, Heroe y Lodger. Con estos trabajos se dio el nacimiento de un Bowie moderno y adelantando reinventándose, capaz de pasar de la psicodelia al protopunk y del rock alternativo a la música electrónica.

Bailable

En los 80 el también actor se abrazó al pop e hizo bailar al mundo con éxitos como "Let's Dance" (1983). Nile Rodgers, el mismo productor de "Get Lucky" junto a Daft Punk, estuvo a su lado. Además de la canción que da título al disco, sobresalieron "Modern Love" y "China Girl". Las estadísticas dicen que fue el álbum más vendido de toda su carrera.

Mejor tarde...

El público argentino recién pudo disfrutar de David Bowie en 1990. Fue el 29 de septiembre de ese año, en el estadio de River, en el marco del extinto Derby Rock Festival. Con una lista de sólo 15 canciones, pasaron gemas como "Ashes to Ashes", "Blue Jean", "Modern Love", "China Girl" y "Fame", con todo el estadio acoplado al hit "Let's Dance" y vibrando con la épica de "Heroes". La segunda visita fue en 1997, en el Festival Rock & Pop en la cancha de Ferro. Allí presentó Earthling, en su etapa más industrial.

Último tramo

El influjo de la electrónica que dominó el segundo lustro de los 90 le sentó muy bien y facturó joyas como Earthling (1997), Hours (1999), Heathen (2002) y Reality (2003). Su torrente creativo parecía inagotable, pero quedó ahí, hasta su regreso triunfal en 2013 con The Next Day.

Sabiendo que no iba a regresar a escena luego de su Reality Tour -visto por 7 millones de personas-, se encargó de crear el denominado "jazz guitarrero retrofuturista" de Blackstar para hacer referencia a la muerte. "Mírenme aquí arriba, estoy en los cielos", decía Bowie antes de aclarar: "He dejado mi móvil abajo". "Voy a ser libre como el pájaro azul", anticipa el artista. Y comenta: "¿No soy acaso así?".

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