El acusado, en su carácter de diputado provincial durante el gobierno de Jorge Sobisch, precisamente en el 2002 mantuvo conversaciones personales y telefónicas con su par del radicalismo Jorge Taylor. El propósito era lograr su participación en el tratamiento legislativo de las ternas propuestas en aquel entonces por el Poder Ejecutivo, para integrar el Tribunal Superior de Justicia de la Provincia del Neuquén.
La iniciativa era sumamente clara. Taylor debía dar quórum en la una sesión considerada clave para la designación de los nuevos Magistrados y, a cambio de ello recibiría como retribución un crédito a través del IADEP, entre otros beneficios sugeridos.
En el auto de elevación a juicio surge que el ex diputado radical conjeturaba un ofrecimiento ilícito. Es así que decidió grabar las conversaciones con Ferreyra e hizo precintar previamente por escribano los equipos de grabación con cintas vírgenes que luego fueron retiradas, previa apertura del precinto en la misma escribanía.
En el expediente se desprende también que hubo reuniones donde participaron otros diputados, filmaciones y que las negociaciones iniciadas por Ferreyra, habrían sido recomendadas por el ex mandatario.
Las investigaciones contra Ferreyra quien ostentaba el cargo de Vice Presidente Primero de la Legislatura Provincial, es un apéndice de la cámara oculta realizada por el propio Taylor a Sobisch cuando fue a verlo a su propio despacho en la Casa de Gobierno Allí también se habría hablado de la necesidad de discutir las sugerencias del gobierno respecto de las ternas para la composición del TSJ.
Se descuenta que la querella sostendrá la acusación de cohecho que prevé una condena de entre uno y seis años de prisión y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Para el defensor de Ferreyra el presunto hecho nunca debió haber llegado a juicio. Por prescripción de la causa y por no existir delito. “Ferreyra nunca manejó la decisión de política de los legisladores”.


