Karina Jelinek, zarpada en la red
Después de llamar “electrococo” a la bacteria estreptococo que provocó la muerte de varias personas en el país, Karina Jelinek volvió a llamar la atención al contestar un sinfín de preguntas triple X a sus seguidores en Instagram.
La modelo contó que quisieron pagarle por tener sexo y que puede estar “infinitas” horas teniendo relaciones. Confesó que el perrito es su posición favorita, que le gusta el sexo oral y que tuvo relaciones en un ascensor.
Pista libre: Fue la contestación que dio cuando le preguntaron si estaba depilada.
Tras asegurar que para ella es importante el tamaño del pene, señaló que le encantan los juegos y los juguetes a la hora de tener intimidad. “Tengo una cajita en la mesita de luz. No le hago asco a nada”, subrayó. Sin pelos en la lengua, Jelinek siguió revelando datos íntimos: “Pista libre” fue su respuesta cuando le preguntaron acerca de si estaba depilada y hasta habló de sus preferencias a la hora de practicar sexo anal.
Lejos de irse al mazo, la chica de los criterios no eludió las inquietudes más directas y guarras de sus seguidores. De hecho, con uno de ellos redobló la apuesta y le contestó con una foto de ella en ropa interior con la cola en primer plano y la frase “No sé, fijate”. La charla por momentos emulaba un chat hot.
Ama los juegos: Jelinek contó que tiene una cajita de juguetes sexuales en su mesita de luz.
Caliente en la web
No es la primera vez que Karina Olga se somete a un ida y vuelta con los internautas. A fines de septiembre, la morocha también habló de sus preferencias sexuales, aunque con un lenguaje menos zarpado que en esta oportunidad.


