La aplastó una columna y salvó su vida de milagro

Nati casi pierde una pierna. Está internada desde hace un mes.

Ana Laura Calducci

calduccia@lmneuquen.com.ar

El 14 de marzo pasado, la pequeña Nati salió de su casa a llamar a su hermano para tomar la leche y, en cuestión de segundos, todo fue dolor, gritos y eternas noches de insomnio en el hospital. Una enorme columna de cemento, que estaba apilada sobre la vereda, rodó y le destrozó la pierna derecha. Con 200 puntos de sutura y siete cirugías, la chiquita de siete años todavía lucha para recuperarse.

La nena lleva más de un mes internada en el Castro Rendón. Tiene los tejidos desgarrados y fractura de tibia. Su mamá, Marcela Mendoza, la acompaña todos los días sin despegarse de la cama y por las noches la reemplaza el papá.

La tarde en que la vida de Nati cambió, había ocho postes de cemento apilados junto al muro de la primaria 180, sobre la calle Verzegnassi, frente a su casa. Cada columna era el doble de grande que los nenes que jugaban alrededor.

Marcela contó que su hija “estaba con dos vecinitas, salió a buscar a su hermano para tomar la leche y los postes de luz le rodaron encima”. La mamá escuchó alarmada los gritos de dolor de Natalia, cuando varios nenes entraron corriendo a avisarle.

“Me contaron que los postes empezaron a rodar y mi hija se quedó dura contra la pared porque iban hacia el medio de la calle, pero uno chocó con el de adelante, volvió para atrás y le aplastó la pierna”.

La nena quedó atrapada entre el muro y el pilar de cemento. Cuando la lograron sacar entre varios vecinos, tenía una herida enorme bajo la rodilla y el hueso al descubierto. Tras internarla, Marcela y su marido fueron a la comisaría Segunda a hacer la denuncia. Como no se la tomaron, recurrieron a la Fiscalía.

Las columnas pertenecían a una obra de electricidad en la toma La Familia, a cargo de una contratista del Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU). La empresa tenía seguro contra accidentes e hizo los trámites tras las lesiones de la pequeña.

A los cuatro días, Marcela y su marido recibieron la visita del responsable de la constructora y autoridades del IPVU. La mamá contó que les dijeron que lamentaban mucho lo que había pasado y hasta le llevaron un regalo a la nena, “pero después no aparecieron más”. Para Marcela, nadie se hizo responsable de lo que pasó. La mujer relató que Natalia entra todas las semanas a quirófano y pronto le harán la octava cirugía. Agregó que tiene “200 puntos en su pierna, 150 por dentro y 50 por fuera, y ahora le están haciendo un regenerador de tejidos para, si Dios quiere, empezar con los injertos”.

Nati recién pudo ver a sus hermanitos dos semanas después de la internación, cuando la pudieron sacar al pasillo en silla de ruedas. Para no extrañar tanto, tiene tres muñecas que le llevaron sus amigas junto a la cama.

Su mamá indicó que siempre estuvo consciente y sabe bien lo que le pasó. Soporta cada cirugía y lo único que pide es volver a casa.

El accidente ocurrió cuando iba a buscar a su hermano para tomar la leche. La columna de cemento pertenecía a una contratista del IPVU.

La constructora tiene un seguro

La constructora que apiló las columnas sobre la vereda tiene un seguro contra accidentes y se hizo la presentación para dar cobertura a la familia de Natalia, según informó el responsable de la firma, Hugo Calio. El empresario explicó que, como en cualquier obra civil, se contrató la cobertura con una aseguradora y está la presentación por lo que pasó con la nena desde mediados de marzo, aunque los papás aún no concurrieron.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído