La semana que pasó también dejó mucha tela para cortar en la consolidación del frente opositor al partido provincial con que había soñado el intendente y candidato a gobernador por la Unión Cívica Radical, Martín Farizano, hasta que lo despertó el grito del Partido Justicialista que, a nivel orgánico, resolvió hacer una pausa. En forma colateral le afectará en esa construcción la elección interna de hoy en la UCR de la ciudad de Neuquén, Plottier, Plaza Huincul y Cutral Co.
Sapag y Sobisch resolvieron por separado reasegurar la obtención de votos en los lugares donde creen que pueden tener llegada. El primero enfocó su campaña en las localidades del Sur con eje en San Martín de los Andes, donde es dueño de casa, y en Zapala, mientras que el ex gobernador se mostró en Vista Alegre y en el norte de la provincia.
En los discursos que brindaron ambos en distintos escenarios sobresalió el brillo que ambos sacaron a estilos de gestión que los definen y que también los distancian y los diferencian. Uno de los aspectos que le valió la desaprobación social de Sobisch es tal vez su falta de lectura sobre los procesos sociales en sociedades de clase media donde la cuestión ideológica es ambivalente. Tras haber ganado la pulseada al gremio docente el 28 de septiembre de 2003 en elecciones que se impuso con un 57 por ciento sobre el 19 por ciento de su seguidor, Aldo Duzdevich, mantuvo y alimentó una tensión permanente con ese sector. Cuatro años más tarde moría el docente Carlos Fuentealba en una represión en Arroyito y probablemente fue el punto de inflexión de su popularidad. El concepto de gremios estatales enemigos públicos número uno del MPN que acuñó en su gestión generó un clima de violencia social difícil de mantener.
Esta semana en el Norte insistió en ese concepto: “Se cedió el poder a determinados sectores, que no lo consiguieron con proyectos, sino con cortes de rutas y agresiones”, dijo. Según el precandidato, las corporaciones que hoy ocupan lugares que le pertenecen al MPN han utilizado herramientas que no son las mismas del partido en referencia a que obtiene el poder mediante la elección popular.
Sin que se enfrente en forma directa, el concepto de paz social, que hasta ahora blandía con frecuencia la precandidata a vicegobernadora, Ana Pechen, lo reforzó el gobernador. “Noviembre y diciembre de 2010 fueron los únicos meses de la historia de la provincia en muchos años de paz social. Queremos continuar con esta paz social, que se construye mediante el diálogo y el respeto. La paz solamente tiene posibilidades de existir si hay justicia, progreso y prosperidad. Es la única manera de construir la posibilidad que cada familia neuquina, cada familia y cada habitante de la provincia tengan garantizados sus derechos sociales e individuales”, describió.
En definitiva, en distintos escenarios cada precandidato describió lo que considera la fortaleza de sus administraciones provinciales que se ubican en lo que creen son las debilidades del oponente.
La otra interna
Mientras el reloj corre hacia atrás, se sucede una agitación de dimensiones en el subsuelo del MPN que tiene que ver con los alineamientos con ambas líneas y la bendición que esperan los intendentes que quieren ser, que quieren repetir la gestión, y los aspirantes a una banca en la legislatura.
Los dos candidatos, salvo casos muy evidentes -de todas formas, en política nunca nada es seguro hasta que está avalado por la Junta electoral-, no han dicho "esta boca es mía". A todos les dicen que primero hay que ganar el 20 de febrero y “después se verá”.
La interna en Plaza Huincul el 6 de febrero marcará sin duda un efecto marketinero en las dos últimas semanas de campaña porque oficiará el mismo efecto que un parcial rendido bien o mal en la facultad, para luego ser tenido en cuenta en un final. Son siete los candidatos y están representados en el variopinto de color todos los sectores que quieren decir “aquí estoy” en el partido provincial. Se trata de un municipio que no está gobernador por el MPN.
La lucha radical
Hoy votarán los radicales en Neuquén capital, Cutral Co, Plaza Huincul y Plottier. Elegirán a quienes serán los presidentes de los comités locales. Es parte de una agitación política en este partido que dividió las elecciones hasta que estuvo a punto de ser sancionado por no respetar las pautas mínimas legales de todo partido político.
En fin, se supone que una vez normalizados los comités, sus autoridades tendrán la venia popular y política para tejer alianzas. En Neuquén capital es una herida abierta la pretendida migración de Horacio Quiroga para formar Nuevo Compromiso Neuquino con los advenedizos concejales de Recrear o Pro.
De todas formas, Farizano no le prestó demasiada atención a la formalidad partidaria de su propia agrupación y tampoco de las ajenas. De allí que las autoridades del PJ que no son intendentes le reprocharon que buscó el aval de los jefes comunales para tejer la colación anti MPN pasando por algo a las autoridades partidarias.
La senadora Nancy Parrilli dijo que estaba esperando un llamado de Farizano y éste, como buen caballero, dijo que la había llamado pero no la había encontrado.
El PJ quiere ser una suerte de gran convocante de la coalición y no termina de digerir tan fácilmente que teniendo tantos puestos electivos ganados en las urnas no puedan ocupar el primer lugar de la alianza. Así, como el hijo pródigo del radicalismo se fue o amenaza con irse, el PJ aún no saca el dedo de la inesperada pausa que puso en el equipo donde el intendente de Neuquén había puesto el CD con la marcha peronista y la marcha radical.


